“Celebro que la discapacidad sea un tema que esté en agenda”

Lucía Soledad Velázquez (32), comunicadora social con discapacidad visual. Mientras prepara su tesis para recibir el título, que es su prioridad, Lucía se desempeña como vicepresidente de la Red de Comunicadores con Discapacidad visual.

03/08/2021 12:01

También forma parte de la Federación Argentina de Instituciones de Ciegos y Amblíopes; del Movimiento de Mujeres Libres y Empoderadas de Misiones, y del Movimiento de Estudiantes en Unidad. Escribe sobre discapacidad para ediciones de Buenos Aires, y utiliza el programa de radio que conduce para difundir todas estas actividades. Nació en Paraguay y si bien no puede viajar debido a las restricciones de la pandemia, destacó la unión de su familia. “Nunca me sobreprotegieron. Siempre tuve la posibilidad de tomar mis propias decisiones en muchos aspectos. Están contentos con lo que pude lograr hasta ahora”, confió.

“Siempre me gustó todo lo que tiene que ver con el periodismo, y fui descubriendo que no era solamente radio y televisión, sino que la comunicación social abarca un montón de cosas más”. Con estas palabras, la comunicadora social Lucía Soledad Velázquez (32), dejó de manifiesto la fascinación que le genera y lo compenetrada que está con esta profesión, con la que soñaba siendo aún muy pequeña.

Nació en Capitán Miranda, Departamento de Itapúa, Paraguay, y vino a vivir a Posadas cuando decidió ingresar a la carrera que se dicta en la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales de la UNaM. Aquí se quedó y aquí se generaron numerosos proyectos de los que forma parte con alegría.

Inicialmente quería estudiar kinesiología pero cuando fue a realizar las averiguaciones en la Universidad Católica de Encarnación, el director de la carrera “me dijo que era casi imposible” porque las herramientas que ellos utilizaban en ese momento no estaban adaptadas para las personas con discapacidad visual. Su plan B era poder estudiar comunicación, y lo llevó adelante.

“Siempre me gustó todo lo que tiene que ver con el periodismo, y fui descubriendo que no era solamente radio y televisión, sino que la comunicación social abarca un montón de cosas más”, acotó.

“Me hablaron de una universidad pública y como conocía un poco la capital misionera y me vinculaba con personas de Paraguay que cursaban carreras acá, me propuse hacer el intento”, declaró, minutos antes de iniciar “Inclusive”, el programa de discapacidad que se emite por la 98.5 Radio UGD, de la Universidad Gastón Dachary, los miércoles de 16 a 18.

Lucía ya terminó de cursar las materias de la carrera. Así que por estos días “estoy en proceso de tesis”, por lo que tiene un poco más de tiempo para hacer volar la imaginación. “Al terminar de cursar las materias, comencé con las militancias, con el activismo por los derechos de las personas con capacidad. Tengo un poco de tiempo, de alguna manera”, aclaró.

Es que el tiempo que “me llevaba cursar materias, las peleas con los materiales que no eran accesibles, era como que estudiar me llevaba el doble del tiempo, porque tenía que escanear los materiales, pasarlos a Word, modificarlos para que queden para leerlos con el lector de pantalla, era como otro tiempo extra, aparte de la cursada común, la que hace todo el mundo”, explicó.

Comenzó a vincularse con la Red de Comunicadores con Discapacidad visual, que se fundó en mayo de 2018, y actualmente es vicepresidenta de la entidad. “Se trata de una organización donde personas comunicadoras con discapacidad visual, ciegas y con baja visión, nos unimos con la idea de impulsar los derechos de los comunicadores con discapacidad visual para incluirse laboralmente en los medios de comunicación públicos y privados. Lo que sería el derecho por una comunicación inclusiva y accesible. Formo parte del Consejo de Género de la Federación Argentina de Instituciones de Ciegos y Amblíopes (FAICA), y hace dos años, que en Misiones conformamos un movimiento de mujeres con discapacidad visual a la que denominamos Movimiento de Mujeres Libres y Empoderadas. En estos momentos nuestro trabajo más fuerte es la capacitación a mujeres con discapacidad visual, a personal de salud, docentes, sobre derechos sexuales y reproductivos con perspectiva de género y discapacidad”, describió.

Como si fuera poco, también forma parte del Movimiento de Estudiantes en Unidad, un espacio que nació en la Facultad de Humanidades entre alumnos con y sin discapacidad “que buscamos esa tan anhelada educación inclusiva, accesible y de calidad para todos”.

Para despuntar el vicio, está escribiendo para la sección de género y sexualidad del periódico digital “Discalupa”, especializado en discapacidad. También para “Sintonía de inclusión”, un proyecto autogestivo, que tiene un programa radial que emite sus columnas a través de su canal de YouTube.

Y desde el 12 de diciembre de 2018 conduce “Inclusive”, por Radio UGD, adonde llegó de la mano de Facundo (Fado) Tejeda Cajas. En 2020 comparte el aire con David Babi, estudiante de locución del Instituto Montoya, con quien conforma “un dúo muy dinámico” en la emisora y con quien afuera comparte espacios de lucha.

Sostuvo que “aparte de difundir las cosas que hago, sirve para dar voz a otras personas con discapacidad, que cuenten las tantas cosas que venimos haciendo, que merecen difusión. Me parece interesante que la discapacidad sea un tema que esté en la agenda, en los medios, sobre todo, dándole un tratamiento responsable, de buenas prácticas, porque sabemos que muchas veces en los medios de comunicación el trato que se le da a la discapacidad es estigmatizante, con un enfoque de lástima, y la idea es ir erradicando, terminando con eso. Es importante que se vea la discapacidad desde un modelo social, que es uno de los paradigmas de la Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad”.

Como comunicadora y como vicepresidenta de la Red de Comunicadores “también estamos trabajando fuertemente en cómo trabajan los medios sobre la discapacidad, ver las terminologías adecuadas, correctas, que se deben utilizar. Ya no usar el término discapacitado, minusválido, no vidente, términos que van quedando obsoletos, pero que también desmerecen a las personas con discapacidad. Siempre se recomienda llamarlas personas primero que todo. La discapacidad viene después. Es importante que primero esté la persona y después, si se quiere, nombrar a la discapacidad. Es decir, buenas prácticas y responsables de la discapacidad y el respeto”.