Martín Swiderski, el gran constructor de Apóstoles

Edificaba personalmente o se levantaban bajo su dirección los edificios más importantes de la ciudad de su época. Tal es el caso de las Iglesias San Pedro y San Pablo y Santísima Trininidad, el edificio municipal (ocupado actualmente por el Concejo Deliberante), la comisaría, molinos e industrias, comercios emblemáticos y viviendas particulares.

02/08/2021 19:40

Martín Swiderski adquirió una chacra conforme al plan que el gobernador Juan José Lanusse había promovido para la llegada de los inmigrantes. Construyó allí su residencia familiar y realizó plantaciones de yerba mate, maíz, huerta y cría de ganado, particularmente de vacas lecheras. Fue un gran proveedor de leche fresca a los vecinos de la ciudad. Pero su actividad principal fue la construcción. Contrajo matrimonio con Genoveva Komisarski en 1908, cuando ella tenía 18 años y él 24, y tuvieron seis hijos.

Genoveva tenía a su cargo el cuidado y educación de los niños, la administración del hogar, la huerta, el ordeñe de las vacas y las tareas ligeras de la chacra. Martín, en tanto, continúo con su oficio de constructor, perfeccionando la técnica y los materiales autóctonos de manera asombrosa. Los edificios más importantes de la ciudad fueron construidos por él, y por su grupo de albañiles, bajo su dirección.

La joven y pujante ciudad de Apóstoles de principios de siglo XX, requería edificios modernos, elegantes y de alta calidad. Encargos civiles, religiosos o particulares recibía Martín a diario. Perfeccionó las técnicas constructivas con adobe local, ladrillos macizos, cielorraso de caña y adobe. Las casas y comercios todavía mantienen su calidad constructiva, eficiencia en la ventilación, control del calor y la elegancia de sus fachadas.

Entre sus obras más destacadas se pueden mencionar el monumento a la Independencia de Polonia (1919/1920), en Apóstoles; la iglesia San Pedro y San Pablo (rito latino) (1924/1936), un templo emblemático para los apostoleños; la iglesia Santísima Trinidad (rito bizantino ucraniano), en Apóstoles; la iglesia de Gobernador Virasoro (rito latino), en Corrientes; la iglesia de Encarnación (rito latino), en Paraguay; la capilla San Miguel, en La Cachuera, Colonia Apóstoles; la iglesia San Nicolás, en Las Tunas, Colonia Apóstoles, y el edificio de la comisaría de Apóstoles. También los edificios comerciales La Vínica, Casa Scotto, Casa García, Killmer, comercial Retori, ambos en Estación Apóstoles. El edificio del Club Social Unión (Towarzywstwo Jesnosz), en Apóstoles; la primera casa del Colegio Cristo Rey (demolido), el primer edificio del Colegio La Inmaculada, y la vivienda residencial de dos plantas de Miguel Zubrzycki, todos en Apóstoles.

Swiderski fue muy conocido por los viajes que debía realizar para construir las obras, dentro de la colonia o hacia ciudades vecinas, como fue el caso de la iglesia que levantó en Virasoro, Corrientes, ubicada a unos 40 kilómetros de la Capital de las Flores. Más dificultades implicaba la obra en la ciudad de Encarnación, Paraguay, a 75 kilómetros de distancia y debiendo cruzar el caudaloso río Paraná.

Las intensas lluvias, hacían difícil el tránsito por los caminos de tierra de aquel momento. A su vez, las tormentas destruían los puentes precarios y había que rearmarlos o buscar caminos alternativos. Pese a todas estas dificultades, este “apostoleño por adopción”, a caballo o en carreta lograba llegar a destino para continuar con sus construcciones y concluir sus obras.

Genoveva su esposa continuaba con las tareas del hogar y administración de la chacra. En algunas oportunidades acompañaba a su marido a alguna ciudad vecina. En ocasiones, y dado el mal estado de los caminos, tuvo que socorrerlo con un segundo carro y yunta de bueyes para salir del barro apostoleño. Genoveva manejaba muy bien el sulky y los carros de trabajo, era conocida en la colonia por su destreza en la conducción.

En la memoria

Sus nietos, Norma Subreski y Ricardo Swiderski, recordaron que tanto Genoveva como Martín eran personas “muy correctas, de trato afable y cordial. Ambos profesaban la fe católica y participaban de todas las celebraciones y eventos en la parroquia San Pedro y San Pablo”.

Hicieron alusión al “escapulario que llevaba puesto nuestra abuela, que solamente se retiraba para realizar la higiene personal. Un recuerdo especial que tenemos sobre ella en la familia, es su encanto por concurrir a la escuela y la admiración por su maestra. Cuando regresaba a su casa, ingresaba al gallinero e imaginaba que las gallinas eran sus alumnos y la propia Genoveva, la maestra. Entonces, enseñaba a las aves todo lo que había aprendido en sus clases de matemáticas, lenguaje e historia. Con dedicación, explicaba tema por tema y pasaba las horas con esta tarea”.

Al hablar del abuelo Martín, aseguraron que “disfrutaba mucho de la lectura. Fue un gran lector de libros, diarios y ediciones que conseguía en ese tiempo. Recibía diarios de diferentes partes del mundo, con noticias y novedades y compartía la información con sus amigos y colegas de Apóstoles”.

Había nacido en la ciudad de Sanok, en Polonia, en el año 1884. Llegó a Apóstoles en 1904, con apenas 20 años. Sus padres, Tecla Resniak y Pedro Swiderski, continuaron residiendo en Europa. Tiempo después, su hermano Francisco lo acompaño en la travesía.

El constructor fue condecorado con la Cruz de Bronce al Mérito por el Gobierno Polaco, el 18 de septiembre de 1935, por su destacada labor por la comunidad, en la ciudad de Apóstoles.
Genoveva, por su parte, también nació en Polonia en la ciudad de Horodenka, en el año 1890. Llego al Sur de Misiones en 1900, siendo una niña, junto a su papá, Pablo Komisarski y su mamá, Tecla Tarnowski. Tuvo trece hermanos.