Día Mundial contra la Trata: cifras y claves

La efeméride fue establecida por la ONU en 2013, pero hubo pocos avances. Por eso este año la apuesta es poner por fin a las víctimas en el centro.

30/07/2021 07:00

El tráfico de personas es un grave delito y una grave violación de los derechos humanos. Cada año, miles de hombres, mujeres y niños caen en las manos de traficantes, en sus propios países y en el extranjero. Prácticamente todos los países del mundo están afectados por el tráfico, ya sea como país de origen, tránsito o destino de las víctimas.

Se define como la captación, el transporte, el traslado, la acogida o la recepción de personas, recurriendo a la amenaza o al uso de la fuerza u otras formas de coacción, al rapto, al fraude, al engaño, al abuso de poder o de una situación de vulnerabilidad o a la concesión o recepción de pagos o beneficios para obtener el consentimiento de una persona que tenga autoridad sobre otra, con fines de explotación.

Esa explotación incluye la prostitución ajena u otras formas de explotación sexual, los trabajos o servicios forzados, la esclavitud o las prácticas análogas a la esclavitud, la servidumbre o la extracción de órganos.

En 2018, hubo alrededor de 50 mil víctimas de la trata de personas y 148 países denunciaron su existencia.

El 50% de las víctimas detectadas fueron objeto de trata con fines de explotación sexual, y el 38% fueron explotadas para realizar trabajos forzosos.

Las mujeres siguen siendo las principales víctimas: representan el 46% del total y las niñas, el 19%.

En los últimos 15 años, la proporción de niños y niñas entre las víctimas de la trata detectadas se ha triplicado, mientras que la proporción de niños varones ha aumentado cinco veces.

 

“Las voces de las víctimas marcan el camino”

El Día Mundial contra la Trata fue proclamado por la Asamblea General de las Naciones Unidas en la resolución A/RES/68/192 de diciembre de 2013. Con el lema de este 2021, “Las voces de las víctimas marcan el camino”, se incide en la importancia de escuchar y aprender de los supervivientes de la trata de personas.

Para la ONU, son ellos los que ocupan el centro de las políticas necesarias para establecer medidas eficaces para prevenir este delito, identificar y rescatar a las víctimas y apoyarlas en su camino hacia la rehabilitación.

Es que, al pedir ayuda, muchas víctimas de la trata de personas se han encontrado envueltas en malentendidos o incomprendidas por la falta de conocimiento sobre el tema por parte de las instituciones. Han sufrido experiencias traumáticas tras los rescates durante las entrevistas de identificación y los procedimientos legales. Otras víctimas se han visto revictimizadas y han sido castigadas por los delitos que fueron obligadas a cometer por sus traficantes. Otras han sido víctimas de la estigmatización o no han recibido el apoyo suficiente.

Por eso, para la ONU, “se debe aprender de las experiencias de las víctimas y convertir sus sugerencias en medidas concretas que nos conduzcan a un enfoque más centrado en las víctimas y más eficaz en la lucha contra la trata de personas”.

A_RES_68_192_S
trata

Fuente: ONU