Cáncer renal: muchos controles postergados por miedo al COVID

Alertaron sobre los peligros de interrumpir los estudios ya que una vez avanzado el cáncer, es más difícil pararlo. Una ecografía de abdomen al año es suficiente para detectarlo a tiempo.

18/06/2021 18:17

INCIDENCIA. Varones mayores a 60 años, estar en tratamiento de diálisis o tener antecedentes familiares.

En el marco del Día Mundial contra el Cáncer de Riñón, la asociación civil Vivir con Cáncer Renal (VICARE), aseguró que la gente suspendió los chequeos médicos debido a la pandemia y al temor de contraer COVID-19. Al respecto, la presidenta de VICARE, Claudia Medina, aseguró a FM 89.3 Santa María de las Misiones que “no hay que seguir postergando estos estudios, ni interrumpir los tratamientos porque el cáncer avanza, sin esperar a que pase la pandemia”.

Medina recordó que “una ecografía renal o de abdomen al año es suficiente para detectarlo a tiempo. La prevención temprana hace que el tratamiento sea mucho más sencillo y más llevadero porque, una vez avanzado el cáncer, es muy difícil pararlo. Sé que diariamente vivimos preocupados por muchas otras cosas, pero quiero que la gente entienda que este chequeo es una vez al año”.

 

“No lo descubren a tiempo”

A pesar de que los avances en la medicina posibilitaron que la mayoría de los pacientes con cáncer renal puedan curarse, lo cierto es que “las personas no suelen incluir en sus chequeos anuales, los estudios para detectar el cáncer de riñón”, aseguró Miranda. De hecho, en aproximadamente el 60% de los casos, este tipo de cáncer se detecta incidentalmente, mediante estudios que se realizan para otras condiciones, según afirmaron desde VICARE.

Lo que sucede es que “el cáncer de riñón es muy silencioso: no avisa, no te duele nada. Puede que en algún momento tengan sangrado en la orina o presenten dolores en las piernas… pero son cosas que jamás se asociaría a un cáncer”, dijo.

Por ello, “las personas ni si quiera se imaginan que puedan padecerlo y no se hacen el estudio”. Y esta situación se vio agravada con la pandemia ya que “por miedo al coronavirus, los controles se retrasaron. No hicieron las consultas y en todo ese tiempo en que no se atendieron, el cáncer avanzó”. Y lo que suele suceder es que cuando finalmente descubren el cáncer, “lamentablemente ya puede ser tarde”.

Por ello, como paciente de cáncer renal, Miranda aconsejó que incluyan en los controles médicos anuales una ecografía porque “es la única forma en que se puede descubrir más rápido”, reiteró.

 

¿Cómo es vivir con cáncer?

Miranda es paciente de cáncer de riñón hace 12 años. Según su testimonio, “vivir con cáncer depende mucho del estado del paciente y cómo se lleve con el tratamiento que esté haciendo”. En su caso particular “yo lo llevo bien porque me adapté a la medicación”.

No obstante, “hay efectos secundarios. Los tratamientos son muy fuertes y algunos pacientes no resisten”. En este sentido, mencionó a su hermano quien también tiene cáncer de riñón. “Él hace otro tratamiento diferente al mío. Está con inmunoterapia y esto le genera mucha urticaria. Está todo brotado”, señaló.

 

Su objetivo es la contención

VICARE es una asociación de pacientes y familiares, fundada con el objetivo de educar, difundir, prevenir, ayudar, concientizar e investigar todo lo referente al cáncer renal. Está unida a una Red de más de 80 ONGs en todo el país y “trabajamos hace más de un año y medio para lograr que todas las personas que no pueden acceder al tratamiento oncológico por los elevados costos, puedan hacerlo. Incluso aquellas que tienen obra social”, explicó Miranda.

Al respecto, agregó que “cuando a alguna persona le detectan cáncer renal, pedimos que se comuniquen con cualquier ONG con el mismo fin, porque el apoyo psicológico de las personas que pasaron o están pasando por lo mismo, es muy importante”. Y aunque el rol de la familia y seres queridos durante todo el tratamiento es fundamental, “no están en la misma persona que está enferma, por eso la contención de paciente a paciente es clave”.