Día contra el ruido: ¿cuánto pueden soportar nuestros oídos?

Desde hace 20 años, el último miércoles de abril se conmemora el “Día internacional de la concientización sobre el ruido”. Este es el nivel de los sonidos a los que nos exponemos a diario.

28/04/2021 14:43

La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que un 80% de quienes habitan en las grandes ciudades sufre de un impacto acústico superior al recomendado y ese exceso de ruido tiene efectos en la calidad de vida y se manifiestan con síntomas como: dolores de cabeza, estrés, irritabilidad, hipertensión, insomnio, taquicardia, sordera, etc.

Según la OMS, el nivel de ruido que el oído humano puede tolerar sin alterar su salud es de 55 decibeles. Y dependiendo del tiempo de exposición, ruidos mayores a los 60 decibeles pueden provocarnos malestares físicos.

Dolor de cabeza es uno de ellos, taquicardias, agitación en la respiración, parpadeos acelerados y también los músculos se pueden poner tensos.

El nivel sonoro que podemos soportar depende de varios factores. Entre ellos el tipo de ruido, la distancia de la fuente sonora y el tiempo de exposición.

Según los datos entregados por la Organización Mundial de la Salud (OMS), en el mundo hay unos 1.100 millones de jóvenes que podrían estar en riesgo de sufrir pérdida de audición debido a costumbre que, a corto y largo plazo los perjudica auditivamente.

De hecho, las cifras entregadas en 2015 por la OMS dan cuenta de que 43 millones de personas de entre 12 y 35 años padecen una pérdida auditiva discapacitante debido a diferentes causas en el mundo.

Un nivel perjudicial de ruido puede ser, por ejemplo, la exposición a más de 85 decibelios (dB) durante ocho horas o 100 dB durante 15 minutos.

El problema es que cuando nos exponemos durante largos periodos a fuente de ruido que superan el límite, nuestras células auditivas se deterioran, y perdemos temporalmente capacidad de audición, incluso con la posibilidad de sufrir de acufenos, hasta que con el paso de las horas se recuperen.

Pese a lo anterior, siempre estamos ante la posibilidad de que el daño sea tal, que simplemente dichas células no logren recuperarse y terminemos perdiendo capacidad de audición.

Estos son los niveles de ruido a los que estamos más expuestos en la actualidad: