¿Vivimos con fe?

Cuando hablamos de fe o esperanza pareciera que son la misma palabra, pero a veces nos confundimos.

28/04/2021 15:37

Pensé que la esperanza podría ser estar esperando algo, esperar salir bien en un examen por ejemplo, esperar a que las cosas se arreglen o cambien, en cambio la fe dice Hebreos: “Es la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve”, no se espera, se sabe que ¡va a suceder!

¿Cómo vivimos? ¿Confiados, esperanzados, vivimos con fe o queremos controlar nuestra vida o las de los demás? ¿Estamos pensando en lo que podría suceder? ¿Manipulamos a veces las situaciones para sentirnos un poco más seguros?

Tener fe sería relajarse y saber que sucederá lo que tiene que suceder, como está planificado; eso no significa que no debamos trabajar, ser ordenados y organizar sino que pongamos el ciento por ciento de nosotros haciendo las cosas, pero soltamos el resultado.

A veces perdemos la confianza cuando de chicos no nos contienen o nuestras vivencias son dolorosas, generalmente con los padres que son los primeros en estar con nosotros y a veces nos lastiman y no nos dan lo que necesitamos.

Así vamos aprendiendo a vivir con miedo, desconfiados y vemos el mundo como algo totalmente hostil y negativo, donde cualquier cosa pareciera que nos va a dañar y la verdad no es así, hay peligros ¡sí! Hay gente mala y sí, pero también hay gente que ayuda, que se preocupa por los demás y lo vemos a diario.

Cuando nos hemos acostumbrados a vivir sin fe y desconfiados nuestro cuerpo lo muestra, estamos tensos y sentimos carga en los hombros. Hoy podemos practicar relajar el cuerpo con un ejercicio sencillo y así relajar la mente: un cerebro relajado es más positivo.

Podemos pararnos contra una pared inhalar y exhalar, dejarnos sostener por la pared, a veces hay tanta tensión en la espalda que no llegamos a apoyarnos, prueben ir relajando soltar el peso del cuerpo y sentir que alguien nos sostiene.

Confiar es tener fe en uno mismo, saber que tenemos un propósito, no somos una hoja en el viento, tenemos raíces, estamos en esta vida juntos y hoy podemos reflexionar sobre nuestra fe, y animarnos a dar ese paso hacia la ¡libertad!

Tener fe es dar el primer paso cuando aún no ves la escalera completa. ¿Nos animamos a probar? Bendiciones.