“Quiero contagiar la pasión que siento por la música”

La colombiana Paola Torres, también conocida como Anacaona DJ, relata la satisfacción que encuentra en la radio y las fiestas tropicales que llevan su sello en Misiones. Remarca el placer que descubrió con el chamamé y reconoce que extraña “la energía del baile”.

20/04/2021 14:45

Por: Charly Esperanza

En lugares cerrados, calurosos, con el peso del festivo sudor y el aire húmedo, entre gargantas que recurren al líquido espumoso de una oscura botella, o en eventos de espacios abiertos, rodeada por la solemne naturaleza reluciente en el brillo de sus árboles y el monte cercano de testigos, Paola Torres, también conocida como DJ Anacaona, despliega su exquisito arsenal de música tropical hace nueve años, en cada espacio o fiesta que le permita adueñarse por unas horas de los parlantes mientras el público se deja llevar por la hermosa sensación compartida con su sello característico.

Dentro de esa faceta, la mujer proveniente de Colombia, y que eligió vivir en Posadas, se declara como “una trabajadora de la música” en su cruzada por la “tropicalización” social.

Desde tiempos prepandemia, principalmente cuando la noche era cómplice de la libertad, sus encuentros con el público se convirtieron en un clásico, y la sola mención de su nombre artístico en el boca a boca, o impreso en un flyer, asegura la convocatoria de los seguidores cada vez más numerosos.

Cumbia clásica, tradicional (o cualquier otra definición certera que la diferencie por sobre los reiterados hits radiales que suenan en las bailantas acostumbradas), salsa pura, merengue, y afro music, son algunas de las variedades sonoras con las que sorprende en sus fiestas tropicales.

Además, lleva adelante el programa de radio “Tropicaneando”, que cosecha más de 440 emisiones al aire, y se transmite por FM Universidad 98.7 y Guayra Radio en la web, todos los sábados de 20 a 22 horas.

Entrevistada por ENFOQUE, Anacaona comentó que todo inició en 2012, “en la radio comencé a compartir la música que conocía, y poder mostrar a la gente que la cumbia es mucho más que lo que se acostumbra escuchar en Argentina, es algo que me fue llenando de emociones. Fui compartiendo cosas que para mí son chéveres. Ese mismo año empecé a pasar música como Anacaona. Se empezaron a dar muchas cosas sobre los intereses que tengo”.

“No me quiero hacer la impulsora, pero me fui dando cuenta que mucha gente no conocía la cumbia colombiana o la salsa, todos pensaban que se baila de la misma manera. Cuando la gente empezó a ir a mis fiestas, a bailar la cumbia tradicional de mi país, me di cuenta de que logré traer algo novedoso”, remarcó y agregó: “Mi objetivo era poder compartir y ahora veo que muchas y muchos DJ también empiezan a pasar cumbia colombiana, me parece algo muy bueno y me alegra mucho”.

“Siempre digo que esto es como hacer una tropicalización en la gente”, señaló entre risas y amplió: “Mucha gente me lo ha dicho y me reconozco como una trabajadora de la música, buscando siempre generar espacios para construir redes sonoras. Es lo que más me gusta”.

Paola Torres llegó a Posadas en 2007 desde Bogotá, Colombia. Como Comunicadora Social, se interesó por la maestría en Antropología Social dictada en la Universidad Nacional de Misiones (UNaM).

“Tenía una amiga colombiana viviendo en Posadas y ella fue la que me ayudó a averiguar lo que podía estudiar. Pensé que venía por tres años, que es el tiempo que dura el posgrado, pero terminé quedándome mucho más tiempo”, explicó.

Al mismo tiempo consideró que “esta parte de Argentina es muy parecida a algunas de Colombia, por lo verde y la cantidad de flores. En Colombia el clima se mantiene igual durante todo el año”.

Además de su proyecto personal “Tropicaneando”, forma parte de “La Calaca”, programa radial con perspectiva de género, junto a Gabriela y Ana, en transmisión por la FM 107.3, AM 620, LT17 Radio Provincia, los domingos desde las 21 horas.

“Cuando terminé lo de Antropología me empecé a encontrar con amigas y ahí comenzamos con La Calaca. Al estar conectada con un medio y algo que me llena tanto, fue que me quedé en Posadas”, recordó Torres.

Así, con los 14 años que lleva viviendo en Misiones, conserva “una emoción muy grande de poder traer a estos lugares del mundo la música que escuché de niña. Soy feliz pasando música, desearía que me citaran siempre a pasar música para ver bailar a la gente en una fiesta. Es algo que me sorprende”, relató Anacaona.

“También he ido mutando en lo que voy compartiendo porque siempre aparece algo que me gusta cuando estoy explorando. Lo mío es la música cerca de las costas, la música caliente, que te hace bailar y genera algo muy fuerte por dentro”, graficó y amplió: “Soy súper feliz de traer la música de mi tierra y de otras partes que visité, como Perú. Son cosas que me sirven para sentirme conectada con mis raíces colombianas”.

“Yo trabajo armando un set, durante toda la semana estoy pensando qué temas pueden unirse, voy al evento con un set armado en carpetas llenas de música, pero cuando una está ahí pasando música cambian muchas cosas, se eligen temas en el momento por la energía del público”, manifestó.

Subrayó que “eso genera nervios para hacer bien los enganches o que a la gente no se le baje la energía y sigan con el mismo ánimo arriba. Tantos años pasaron y sigo teniendo nervios, porque quiero contagiar a la gente toda la pasión que siento por la música”.

 

Relación con la música argentina

Consultada sobre cuáles fueron las variantes musicales que la sorprendieron durante sus primeros años en el país, contó: “Cuando uno piensa en Argentina piensa en el tango, pero al llegar a Misiones, empecé a escuchar música folclórica. Por ejemplo, Los Chalchaleros es algo que se conoce mucho en Colombia”.

“Al estar cerca de Paraguay recordé que hay cosas que escuchaba en mi casa. Mi mamá tenía un vinilo donde escuchábamos galoperas. Encontré sonoridades parecidas”, describió.

“Después descubrí el chamamé que me parece algo muy lindo. Cuando escuché al Chango Spasiuk cerraba los ojos y era como estar paseando por Colombia. Tuve la oportunidad de decirle esto al Chango, es como que me transporta a los caminos de tierra, las montañas, arrozales, lo sentí algo muy cercano a su música”, expresó con emoción y añadió: “También conocí a Ramón Ayala y cantidad de música muy colorida de esta región. Soy una gran seguidora del Festival del Litoral, me encanta la chacarera, el gato. Adoro a Peteco Carabajal, una vez me quedé hasta las 4 de la mañana para escucharlo”.

Extrañar la forma de bailar

En la cotidiana sorpresa propia de desenvolverse en otro punto del mundo, lejano al lugar que escuchó los primeros llantos del nacimiento, también aparecen momentos de extrañar pequeñas costumbres arraigadas desde los primeros pasos. En la película “Martín (Hache)”, de 1997 y dirigida por Adolfo Aristarain, el personaje interpretado por Federico Luppi reconoce que viviendo en otro país tardó en darse cuenta que extrañaba escuchar a la gente silbando mientras caminaba por las calles, como sí lo hacían en su Buenos Aires querido.

Algo similar desarrolla Torres al contar que “disfruto mucho la música. Pero hay algo que extraño mucho que es bailar, salir, tomarse unos tragos y bailar con amigos. En Posadas las rumbas, los bailes, son súper diferentes. En Colombia todo se baila de a dos, siempre en pareja que se agarran para bailar salsa, la cumbia, merengue. Es otra vaina totalmente diferente. Eso me llama la atención. Cuando estoy escuchando música en mi casa, bailar es algo que extraño y siento falta de eso”.

En el mismo sentido reconoció que “el nombre de Anacaona viene de una canción que hace Cheo Feliciano, una salsa, y es una forma de conectarme con esa forma de bailar que extraño tanto”.

 

Complicaciones por la pandemia

Al igual que diversas actividades que se despliegan principalmente en horarios nocturnos y espacios de encuentros sociales, la música en vivo continúa siendo muy afectada por efectos de la pandemia del COVID-19 y las limitaciones impuestas desde el Gobierno para intentar frenar su avance.

Por ello, en relación al complicado contexto actual, Torres afirmó que “con la pandemia la situación para el DJ está siendo muy complicada. Nos reinventamos con muchas cosas por Internet, hice transmisiones por la web, pero no es lo mismo. Eso también demanda inversiones para acceder a otro tipo de tecnología. Y se extraña mucho la energía de la gente al verlos bailar”.