“Las competencias de freestyle siguen siendo un lugar raro para las mujeres”

Así lo afirmó Luyara Tink, al exigir que las competencias de rap "permitan evolucionar" a las mujeres y que se les den oportunidades a las nuevas propuestas musicales.

10/04/2021 18:58

La rapera Luyara Tink, jurado de la liga Freestyle Master Series (FMS) Argentina que el sábado 17 conocerá a su nuevo campeón con los resultados de la novena y última fecha de la temporada, exigió que las competencias de rap “permitan evolucionar” a las mujeres.

“Las competencias de freestyle siguen siendo un lugar medio raro para las mujeres y no puede ser que el único camino para nosotras sea la fórmula del trap o lo urbano”, lamentó Tink durante una entrevista con Télam.

La rapera sostuvo la necesidad de que “los productores también les den oportunidades a propuestas totalmente diferentes, originales o clásicas como el rap boombap”.

“El cambio -opinó- sería que se genere foco, distribución e interés desde las mismas compañías que ayudan al trap a ser lo que es, que también funcione con el rap. Capaz vas con una propuesta boombap y te dicen que es viejo”.

Tink nació como Luyara Cerena Candido en 1993 en la ciudad de Itajaí, en el estado brasileño de Santa Catarina, llegó a la Argentina a los 4 años con su madre y un padre oriundo de Lomas de Zamora y se instaló en el sur del Gran Buenos Aires, en Alejandro Korn, parte del municipio de Almirante Brown.

Afincada en el país, rapeó en plazas, competencias, “cyphers” y festivales y participó en dos ediciones de la Red Bull Batalla de los Gallos de Argentina (compartiendo inclusive una de esas ocasiones con La Joaqui).

También Tink tomó parte en A Cara de Perro Zoo, A dos Gorras, en el Quinto Escalón y en diversos certámenes por toda la Argentina y por diversos países latinoamericanos:

 

 

Ver esta publicación en Instagram

 

Una publicación compartida de 👑 Luya 👑 (@luyaratink)

 

¿Cómo empezaste en esto del rap?

Yo empecé con el freestyle en plazas, en la zona sur del conurbano bonaerense hace alrededor de seis o siete años. Por tanto me considero parte de la cultura del hip hop porque además de improvisar hago una serie de actividades solidarias, que es de lo que se trata el hip hop. Y hago graffitis también, que es la primera rama del hip hop que conocí.

 

¿Por dónde te llevó el rap?

Me fui movilizando para todas las competencias y después más a la Capital o zona norte, hasta que me fui expandiendo. Llegué a las provincias e hice giras en otros países como Chile, Bolivia o México junto a Karen Pastrana, exintegrante de Actitud María Marta y la Zona Sur Tour. Pero soy más de freestyle y participé del Halabalusa que armaba Dtoke en Claypole y he llegado a finales del Quinto Escalón.

 

¿A quiénes te cruzabas en esas competencias?

A la Joaqui me la he cruzado en Berazategui, en El Quinto Escalón, en Mar del Plata. Al Quinto Escalón muchas veces he ido con Klan, que era de Longchamps y tomábamos el mismo tren. Íbamos toda la manada para Capital. Me tomaba el Roca y los pibes iban subiendo depende dónde vivían y viajábamos juntos.

 

¿Te vinculaste con la comunidad afroargentina? ¿Había residentes en zona sur?

Hay muchos descendientes, pero cuando yo emigré de Brasil para acá éramos los únicos negros en la ciudad (risas). Fue difícil encontrar la comunidad y más dentro del ambiente del rap. Uno puede pensar que es natural una persona negra en el ambiente del rap, pero acá no fue fácil ir contra prejuicios ya instalados.

 

¿Qué está faltando en el rap para que explote aún más la presencia femenina que en cambio es fuertísima y dominante en la escena urbana?

Yo creo que para que el rap se incluya una de las primeros cuestiones es que los productores les den las mismas oportunidades a alguien que va con una propuesta distinta para que no solamente la fórmula del trap y el urbano sea el único camino.

 

Al haber recorrido el país con el freestyle ¿Encontraste otras mujeres rapeando en las ciudades de Argentina?

He visto muy pocas y muy chicas y he tratado de incentivarlas. De ponerme a rapear, de preguntarles qué hacen. Son pocas pero porque se trata de un circuito cerrado en el que las chicas no terminan participando. Yo que tengo más años, conozco, vi y veo todos los días ese ámbito, puedo decir que la mayoría de los que participan son hombres y eso se replica en todo el país.

Fuente: Agencia de Noticias Télam