El Estado se queda con casi $61 de cada 100 que genera el campo

Según datos de FADA, los impuestos nacionales no coparticipables explican más del 60% del total de la carga impositiva. La mayor presencia de estos impuestos son las retenciones. Ecos de la reunión en la Casa Rosada.

12/02/2021 08:42

CRISIS. La elevada presión impositiva golpea más fuerte en aquellas zonas más alejadas los puertos de Rosario.

De acuerdo al estudio realizado por la Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina (FADA), respecto a la participación del Estado en la renta agrícola, esta pasó del 56,4 % al 60,4 %.

“Cada $100 que genera una hectárea agrícola, surgidos del valor de la producción menos los costos, $60,40 se lo llevan los diferentes niveles de Gobierno a través del cobro de los impuestos”, indicaron. En la última medición, según publicó el sitio El Campo Hoy, la participación del Estado en soja fue del 64,5%, maíz 53,9%, trigo 53,5% y girasol 62%.

El estudio de FADA se conoce cuando el Gobierno se comprometió a no aumentar las retenciones si el campo revisa el aumento de precios. Se lo dijo el Presidente Alberto Fernández a la Mesa de Enlace durante la reunión que tuvieron en la Casa Rosada.

De acuerdo a lo expresado por los especialistas de FADA, “las diferencias entre cada cultivo radican en los impuestos, como el caso de la soja que tiene 18% mayor nivel de retenciones que el resto, y en la renta que genera cada cultivo, a menor rentabilidad mayor participación relativa de los impuestos”.

 

Peor que hace un año

Comparativamente, el estudio de FADA realizado en diciembre pasado marcó que los impuestos representaban el 59,2% de la renta (ingresos menos costos) de una hectárea agrícola. “Cada $100 que genera el productor, $59,2 quedan para los distintos niveles de gobierno”, explicó entonces David Miazzo, economista jefe de FADA.

El año pasado la participación del Estado era del 64,6% para la soja; 49,7% en maíz; 55,2% en trigo y 49% para el girasol. Dentro del 59,2 % de participación del Estado, impuestos no coparticipables representan el 61% del total que afronta una hectárea agrícola en Argentina, según FADA.

 

Todos quieren cobrar una parte

De acuerdo a lo expresado por los especialistas de Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina (FADA), “las diferencias entre cada cultivo radican en los impuestos, como el caso de soja es que tiene 18% mayor nivel de retenciones que el resto, y en la renta que genera cada cultivo, a menor rentabilidad mayor participación relativa de los impuestos”.

Asimismo, los impuestos nacionales no coparticipables explican más del 60% del total de la carga impositiva que afronta una hectárea agrícola.
FADA dio a conocer el informe en una jornada marcada por el encuentro entre el presidente Alberto Fernández y los integrantes de la Mesa de Enlace.

La mayor presencia de estos impuestos son las retenciones, a los que hay que agregar el impuesto a los Créditos y a los Débitos Bancarios.

En el segmento de los impuestos nacionales coparticipables, se destacan el impuesto a las Ganancias (neto del impuesto a los Créditos y Débitos) y el IVA.

Por otro lado, los gobiernos provinciales reciben una parte de esos impuestos como coparticipación y también recaudan diversos impuestos como el inmobiliario rural y el impuesto a los ingresos brutos, con una alícuota reducida, ya que ni Córdoba ni Santa Fe, por ejemplo, cobran este impuesto. Así, los impuestos provinciales explican casi el 4% de los impuestos totales.

Por último, los impuestos municipales explican el 0,6% de los impuestos en el Índice FADA a nivel nacional. El componente central son las tasas de Red Vial, donde hay duras críticas porque muchos municipios utilizan ese dinero para cubrir sus gastos corrientes y no para el mantenimiento de los caminos rurales.

Finalmente, la elevada presión impositiva que afecta la rentabilidad golpea más fuerte en aquellas zonas más alejadas de los puertos del Gran Rosario.

 

Sumatoria de cargas

El componente central de estos impuestos son las Tasas de Red Vial, donde hay duras críticas de los productores agropecuarios porque muchos municipios utilizan ese dinero para cubrir sus gastos corrientes y no derivan el mismo al mantenimiento de los caminos rurales, que es el objetivo central por el que fue creada dicha Tasa.

La elevada presión impositiva que afecta la rentabilidad golpea más fuerte en aquellas zonas más alejadas de los puertos del Gran Rosario.

Fuente: Medios Digitales