Pasan a disponibilidad al comisario de Capioví y dos de sus subalternos

Involucrados en la denuncia por venta de motos y autos secuestrados.

28/09/2020 12:35

CONTINÚA LA INVESTIGACIÓN. La pesquisa fue iniciada por efectivos de Gendarmería a solicitud del juez de Instrucción de Puerto Rico, Balanda Gómez.

El jefe de la Policía de Misiones, Zenón Víctor Manuel Cabrera, firmó y puso en disponibilidad a tres integrantes de la fuerza involucrados en la desaparición y venta de vehículos secuestrados en la comisaría de Capioví.

Los tres policías apartados y en condición de ser indagados por la Justicia son el comisario Luis Alberto Salazar (41), jefe de la dependencia investigada; un sargento de 38 años y una cabo primera de 28.

Según consta en los documentos a los que tuvo acceso PRIMERA EDICIÓN, la decisión de Cabrera se rubricó y notificó el sábado, pocas horas después de que el caso tomara trascendencia pública con múltiples allanamientos ordenados por el juez de Instrucción de Puerto Rico, Leonardo Manuel Balanda Gómez, y que fueron concretados por Gendarmería Nacional.

El escándalo se desató luego que dos integrantes de la fuerza de seguridad se presentaron en Jefatura de Policía y rompieron el silencio a fines de agosto y acusaron al comisario a cargo de la seccional de Capioví de amparar y participar de manera directa del desguace parcial de automóviles y motocicletas secuestradas y de venderlos a vecinos de la zona.

Pero no fue sólo esa irregularidad la que habrían señalado, también lo contextualizaron como un uniformado de modales prepotentes para mantener la cadena de complicidad y que los hurtos agravados se transformen en actividad regular bajo su potestad.

El jueves pasado, se desplegaron seis allanamientos en Capioví y Puerto Rico por la denuncia de robos y reducción a auto y motopartes de vehículos secuestrados por la comisaría a cargo de Salazar. Uno de ellos ocurrió en el barrio Municipal de Capioví, donde el comisario involucrado reside, en la vivienda de servicio que dispone la UR-IV.

También fue allanada la comisaría, de donde se retiraron los libros de guardia y varios talleres mecánicos, lográndose secuestrar un Fiat 147 y una Honda Twister a los que les faltaban piezas.