En Posadas las reuniones al aire libre se podrán hacer de 9 a 20

Lo adelantó el intendente Leonardo Stelatto durante un operativo de limpieza en la zona sur de la ciudad. Se sigue aguardando el decreto oficial con más detalles.

04/09/2020 08:48

COCOMAROLA ESTE. Stelatto y funcionarios municipales durante su visita, donde dio “pistas” sobre las reuniones.

Sin novedades, al menos hasta anoche, sobre el decreto municipal que autorice oficialmente las reuniones sociales al aire libre en esta ciudad, al menos el intendente Leonardo Stelatto dio como anticipo algunas “pistas” sobre cómo se aplicará en la capital provincial esta nueva actividad flexibilizada.

Serán -como establece el Gobierno misionero- para hasta diez personas en espacios públicos y de acceso público, con la particularidad de que se establecerá un horario de 9 a 20. Además, el jefe comunal mencionó específicamente el Parque de la Ciudad y los clubes entre los lugares habilitados próximamente para este tipo de encuentros.

Stelatto estuvo en la víspera supervisando un operativo integral desarrollado en la plaza Ijuala II, en Cocomarola Este, al sur posadeño, oportunidad en la que se refirió a la adhesión a esta nueva medida que flexibiliza la cuarentena, en el marco de la pandemia de COVID-19.

“Hoy (por ayer) estaremos cerrando el decreto del protocolo que se implementará para las reuniones en Posadas, que vamos a hacer en espacios recreativos y que será en el horario aproximado de 9 a 20 horas. En breve estaremos comunicando sobre el tema”, anunció Stelatto ante la consulta de los medios presentes, si bien al cierre de esta edición aún no había aparecido el documento oficial correspondiente.

Consultado sobre cuáles serán los sitios en los cuales se permitirán las reuniones al aire libre, el alcalde apuntó que “se van a designar espacios públicos específicos, como plazas y todos esos sectores. Inclusive estamos trabajando con un protocolo para hacer uso del Parque de la Ciudad como corresponde en este contexto”.

En cuanto a la posibilidad de sumar a los clubes como sitios en los cuales puedan realizarse las reuniones, aseguró que “sí, se está estudiando para que puedan hacerse las reuniones allí, siempre respetando los protocolos”.

Stelatto vinculó la actividad que se concretó en la plaza de un barrio de Cocomarola con las reuniones sociales y remarcó que “la idea es que cada barrio tenga su plaza en condiciones para que el vecino pueda salir con su familia después que pase esta situación de la pandemia, que la pueda emplear como corresponde. Buscamos poner en valor los juegos infantiles, el espacio verde para que sea amigable y que puedan disfrutar en familia de estos lugares”.

 

Atentos al dengue

Ante la inminente llegada de la primavera, las altas temperaturas y las lluvias, “también resulta fundamental poner énfasis en el descharrizado por una cuestión sanitaria. El peligro del dengue está siempre latente y el compromiso de todos los misioneros debe ser mantener sus patios en condiciones, sin cacharros que puedan acumular agua y que se conviertan en un lugar propicio para que se desarrolle un criadero del Aedes aegypti”, advirtió Stelatto, por lo que adelantó que “esta clase de operativos tendrá que seguir en forma constante”.

También apuntó que “debemos ser solidarios y responsables como vecinos, porque el trabajo del empleado municipal se ve reflejado en cómo dejamos nosotros estos sitios que son públicos, pero el mantenimiento debe quedar a cargo de cada uno, que debe respetar y defender algo que en definitiva le corresponde como beneficiarios directos”.

A su turno, el director General de Coordinación y Supervisión de Servicios Públicos de la Comuna, Sebastián Betancur, contó que actualmente están haciendo operativos de descacharrización “en cada una de las bases operativas de toda la ciudad y trabajando en conjunto con todas las delegaciones municipales, avisando al vecino con dos días de anticipación para que sepa cuándo debe sacar sus cacharros. Después ingresamos con todo el operativo integral, arreglando las plazas, efectuando el desmalezamiento de las chacras, las podas de los árboles, aprovechando la temporada, despeje de las luminarias, barrido, recuperando los juegos infantiles en las plazas y llevando todos los cacharros que saquen y depositen sobre la vereda de su domicilio los vecinos”.

“Nosotros hacemos el descacharrizado cíclicamente: terminamos en una zona, vamos a la siguiente y aproximadamente al mes volvemos a pasar”, detalló.