Los tipos de garrapatas y las afectaciones en los bovinos

Son parásitos externos hematófagos. Se considera que una media y alta carga de infestación en los animales puede disminuir la producción y dañar los cueros. También transmiten enfermedades como la tristeza bovina. Los profesionales indican que es importante saber diferenciar todas las especies.

19/08/2020 13:58

La prevención y el control de las enfermedades parasitarias son puntos importantes que se deben tener en cuenta para evitar pérdidas. Es por eso que los profesionales explican el interés veterinario de las garrapatas en la ganadería. Hay varias especies que se pueden detectar.

Hay lugares donde se produce el rechazo cuando se debe mover la hacienda de una provincia a otra debido a la presencia de estos parásitos externos.

Según estudios realizados por profesionales de varios países se considera que Rhipicephalus B. Microplus es la garrapata más importante del ganado bovino a nivel mundial. Se puede encontrar en diversos huéspedes: bovinos, búfalos, caballos, cabras, ovejas.

Los investigadores sostienen que “una alta carga de garrapatas en los animales puede disminuir la producción y dañar los cueros”. En el caso de la Microplus puede transmitir tristeza bovina, que hace referencia a dos enfermedades conocidas como babesiosis y anaplasmosis.

Santiago Nava de la Estación Experimental del INTA de Rafaela, explicó en una charla virtual que “estos parásitos son hematófagos que por sus hábitos alimenticios tienen la particularidad de producir un daño sobre los hospedadores, en este caso los bovinos”.

En el país hay unas 50 especies de garrapatas las cuales están contenidas en familias. Entre las más importantes se detallan la familia Argasidae (garrapatas blandas) y la familia Ixodidae (garrapatas duras) donde se encuentran la Amblyomma, Anomalohimalaya, Hyalomma y Rhipicephalus.

Nava subrayó que dentro de la última familia “hay 39 especies de las cuales 16 tienen importancia médico veterinaria y la mayoría pertenece al género llamado Amblyomma”. Sin embargo, consideró que “hay dos especies de importancia que pertenecen al Rhipicephalus”.

Por un lado, se encuentra la Boophilus Microplus que es la más importante en la ganadería y la otra es Sanguineus que es usual en los caninos domésticos.

En el caso del Microplus mencionó que “es de origen asiático que ingresó con los bovinos y que se adaptó a las condiciones ecológicas que están en las latitudes subtropicales y tropicales”.

En lo que refiere a la vida de los parásitos, apuntó que algunas especies tienen un ciclo de tres hospedadores.
“Es decir que la larva se sube a un hospedador se alimenta e ingurgita, luego se desprende y en el suelo se muda al siguiente estadio que es la ninfa. Esta última accede a un nuevo hospedador, se alimenta e ingurgita; después se hace adulto. Ya siendo un adulto se sube a otro hospedador, ahí el macho y la hembra copulan; la última engorda y se baja del bovino y ovipone en el ambiente, y el ciclo se vuelve a repetir”, especificó.

En tanto, en el caso de la Microplus tiene un sólo hospedador, por lo cual las larvas se suben al bovino y no bajan al suelo sino que sobre el hospedador se mudan a ninfas y luego a adultos.

 

Control de garrapatas

En cuanto a las especies asociadas a los bovinos, Nava expuso que están: Amblyomma dubitatum, Amblyomma triste, Amblyomma tigrinum, Amblyomma sculptum, haemaphysalis juxtakochi y Rhipicephalus (Boophilus) Microplus.

“Hay un problema logístico en el país y con las normativas del SENASA”, señaló Nava. Comentó que “se fiscaliza si los bovinos están parasitados cuando se realiza el movimiento de hacienda de una zona a otra, pero algunas de las especies pueden confundirse con la Boophilus Microplus, sobre todo cuando están en los estadios inmaduros”.

El Rhipicephalus (Boophilus) Microplus tiene un efecto muy importante en la ganancia de peso sobre todo en los bovinos en crecimiento. Con infestaciones medias a altas el efecto es más que considerable.

“Además está la transmisión de enfermedades como por ejemplo la tristeza bovina”, dijo Nava. Comentó que “la tristeza tiene tratamiento con fármacos y vacunas. Son soluciones prácticas y accesibles al productor”.

Sin embargo, el tratamiento del vector es más complicado y hoy se tiene una dependencia casi absoluta de los acaricidas químicos sintéticos, pero el principal problema es la resistencia.

Se trata de un fenómeno hereditario que se define como una reducción de la susceptibilidad de las garrapatas a un compuesto químico. Otra alternativa recomendada es el descanso de pastura, la cual es eficaz.