La Dirección de Investigaciones atrapó al “armero de San Lorenzo”

Recibía en su vivienda sólo a presuntos delincuentes “con recomendación” para alquilar pistolas y revólveres, suministrar municiones o reparar los “fierros para salir a trabajar”.

01/08/2020 12:04

PROCEDIMIENTO. A las 6 de ayer en la vivienda de la calle Los Lapachos irrumpieron efectivos de Investigaciones e Infantería.

 “Limpio” de antecedentes pero con un arsenal entre los anaqueles y debajo de un colchón de su vivienda en el barrio San Lorenzo, zona sur de Posadas, fue detenido ayer un hombre de 31 años, al que efectivos de la Dirección de Investigaciones siguieron con sigilo bajo la sospecha de su relación con el alquiler, venta y reparación de armas de fuego sin registro y destinadas a cometer delitos.

REVÓLVERES Y PISTOLAS. Municiones de FAL también fue parte de lo secuestrado.

Varias semanas de controlarlo y entrecruzar datos de campanas e informantes encaminaron a miembros de la división Robos y Hurtos a solicitarle al juez de Instrucción 3, Fernando Luis Verón, que ordene ayer el allanamiento, a las 6 de la mañana, en el inmueble de calle Los Lapachos y 59 donde se secuestraron once armas de fuego cortas, pistolas y revólveres, de distintos calibres y marcas, nueve cargadores de pistolas, cinco de fusil FAL y municiones respectivas, cartuchos de escopeta y vainas servidas de grueso calibre, como también cajas de pistolas nueve milímetros de las marcas Bersa, Glock y Taurus. También se incautó dinero en efectivo, poco más de 11 mil pesos y teléfonos celulares que ampliarían la pesquisa en cuanto a los posibles allegados o cómplices a la actividad delictiva.

Según fuentes consultadas por PRIMERA EDICIÓN, el “armero de San Lorenzo” se dedicaría desde su casa y “taller”, a acondicionar y reparar armas de fuego para alquilar o venderlas a sujetos vinculados al delito, preferentemente arrebatos y asaltos que se replicaron durante los últimos días en Posadas.

La pista para identificar y ubicar al sospechoso no fue fácil de obtener pese a que los datos coincidían en que “un tal Maxi en barrio San Lorenzo alquila y vende fierros, pero también está comprando armas viejas o rotas para repuesto o para restaurarlas”. Como el detenido ayer no posee antecedentes penales y llegar hasta él era difícil, la labor de los investigadores fue a paso lento.

Los “clientes” del hombre atrapado ayer, no llegaban a su casa sin tener “recomendación”. “No se trataba de un aguantadero de reducidores, para pedir una pistola o revólver había que tener una invitación o un contacto previo”.

En caso que se notifique hoy de un defensor, el detenido podría ser indagado esta mañana por el delito de “tenencia ilegal de armas de guerra”, provisoriamente. No se descarta que se postergue el procedimiento judicial para el lunes.