Un niño de 9 años y sus amigos “Simón” y “Atenas” sobrevivieron a “la helada”

Bruno desapareció el miércoles por la tarde en el barrio Itaembé Guazú de Posadas. Fue encontrado ayer por la mañana descalzo y cobijado por los dos perros. Mantuvo en vilo a gran parte de la comunidad.

31/07/2020 08:14

Un niño de 9 años pasó 18 horas desaparecido de su hogar en el barrio Itaembé Guazú desde la tarde del miércoles hasta cerca del mediodía de ayer. Fue encontrado sano y salvo a cinco kilómetros aferrado a “Simón” y “Atenas”, su perro y la labradora de su vecino.

El menor desapareció de la vista de su familia el miércoles alrededor de las 17 y solamente tuvo como compañía a los animales que no lo abandonaron perdido en la noche que llegó a tener una temperatura de un grado y sensación térmica bajo cero.

La búsqueda de la Policía de Misiones y de Prefectura del destacamento de Nemesio Parma, comenzó alrededor de las 21 del miércoles, cuando el padre del niño se presentó en la seccional Decimonovena de Itaembé Guazú a denunciar que había desaparecido de las inmediaciones. Inmediatamente se montó un operativo con efectivos de diferentes dependencias de la Unidad Regional I más uniformados de grupos especiales como el Grupo de Intervención Rápida (GIR), de Operaciones Especiales (GOE), Bomberos División Motorizada, apoyo del helicóptero de la fuerza y los equipos rastreadores de la Brigada de Canes, entre otros cuadros de la Policía, que incluyeron a los jefes Zenón Víctor Manuel Cabrera y Carlos Miguel Merlo.

DESAYUNO Y ABRAZOS CÁLIDOS. Bruno a los pocos minutos de ser hallado por los prefecturianos.

De acuerdo a los primeros datos señalados por familiares, el miércoles en horas de la siesta, el niño se ausentó una hora pero fue su propia madre, Carina Boni, quien lo encontró cerca del puente que atraviesa el arroyo Apepú, dentro del barrio y “donde le gusta ir con los perros para tirar piedras y jugar”. Inquieto el menor, volvió a salir a la calle después de las 17. Salieron a buscarlo nuevamente. Caminaron y tocaron las puertas de los vecinos pero no lo encontraron, tampoco en el arroyo.

La búsqueda se tornó desesperante por el frío de la noche que avanzaba inclemente. A las 21 la súplica de los padres llegó a la guardia de la seccional Decimonovena.

Lo que vino después fue angustia de familiares, la hermana de 12 años desesperada junto a su madre y los demás familiares que se sumaron para buscar.

La policía intensificó el rastrillaje cuando comenzó a asomar la mañana y los efectivos de mayor experiencia en contingencias del tipo comenzaron a desplegarse en la vegetación y por toda la urbanización de Itaembé Guazú. Pero Bruno y sus “amigos” estaban lejos de allí, a más de cinco kilómetros en la zona denominada Costa Mango, caracterizada por casas de fines de semana en su mayoría y en jurisdicción del paraje Nemesio Parma, en proximidades de la vecina provincia.

Fue una patrulla de Prefectura la que tuvo el primer contacto con Bruno. Tres prefecturianos revisaban la costa del río y avistaron al niño. “Estaba acurrucado de frío con los perros al lado, dijo que tenía hambre”, manifestó uno de los uniformados en diálogo con PRIMERA EDICIÓN. Agregó sorprendido: “En ningún momento se despegó de los perros y ellos tampoco, estaban cobijados”.

De inmediato se solicitó traslado del menor (por supuesto que no se desprendieron “Atenas” y “Simón”) hasta el muelle del edificio central de la Prefectura de Posadas, zona de El Brete agua arriba del río, mientras hacia el mismo lugar se trasladaba una ambulancia de la Red de Traslados con paramédicos para asistirlo.

Lo mismo hizo el gobernador, Oscar Herrera Ahuad junto al ministro de Gobierno, Marcelo Pérez: se movilizaron hacia el mismo punto, conmocionados por el hallazgo y observar el estado de Bruno.

POR TIERRA, AGUA Y CIELO. Así fue el enorme dispositivo de las fuerzas de seguridad para ubicar a Bruno.

“Desayuno para todos”

Una vez que los prefecturianos pusieron a salvo al menor, le proporcionaron alimentos, como leche caliente con facturas y además, los fieles amigos “Simón” y “Atenas” también recibieron comida y calor de caricias de los efectivos.

Además de contenerlo hasta la llegada de sus familiares, los integrantes de Prefectura se las ingeniaron con rapidez para comprar y regalarle un par de zapatillas azules y un muñeco de Spiderman, el superhéroe de los sueños y travesuras de Bruno.

También hubo alivio y alegría en la base de operaciones de la comisaría Decimonovena.

Un vecino de la familia, dialogó brevemente con este Diario y confió que la perra raza labrador que estaba junto a Bruno es suya y responde al nombre de “Atenas”.

“Simón”, también era mascota de su vecino pero “desde que conoció a Bruno no se separó más y tampoco “Atenas”. Lo cobijaron, lo cuidaron, lo siguen a todos lados”. Relató además que notó la ausencia de su perra alrededor de las 23 del miércoles y cuando se enteró que estaba desaparecido el niño, intuyó que estaba con él, pero nadie sabía dónde.

“Hoy (por ayer) cuando me dijeron los policías que encontraron un collar, fui a ver y era el de Atenas. ‘Están juntos’ fue lo que pensé, ella lo estará cuidando, y así ocurrió”. Ante la consulta de PRIMERA EDICIÓN, Carina Boni (39), relató que Bruno padece trastornos en su salud. “A los dos años le detectaron leucemia y tuvo que someterse a un tratamiento en Buenos Aires. Después, a la par de su evolución le quedó un retraso madurativo leve. Puede hablar, escuchar y comprender bien cuando se le habla. No sufre de autismo pero sí tiene episodios en que se pierde, se desorienta y camina sin dejar de jugar. Le gusta mucho vagar”, graficó la progenitora. “Él va a una escuela especial pero ahora con la pandemia no puede hacerlo y eso lo tiene inquieto en mi casa. No puede hacer sus actividades, está ansioso”, añadió. También indicó que no es la primera vez que se pierde algunas horas pero nunca había pasado la noche afuera. Ya lo hacía en el anterior barrio donde residía la familia. “Vivíamos en Yacyretá cerca de la comisaría Sexta. Ahí varias veces nos ayudaron a buscarlo cuando se escapaba lejos”.

MAPA DE LA ZONA. El subjefe de la Policía de Misiones, Carlos Merlo con el jefe de Seguridad y de la Unidad Regional 1.

“Riesgo de hipotermia de moderado a alto”

Marcelo Kusik, pronosticador de la Dirección General de Alerta Temprana, señaló a PRIMERA EDICIÓN que “la temperatura más baja que se registró entre la noche del pasado miércoles y la madrugada de ayer en Posadas fue de 3 grados, entre las 6 y las 7”.

No obstante, aclaró que “contra el río Paraná hace más frío por la humedad y donde hay zonas onduladas el frío se concentra más. Es decir que descendió a 1 grado en esos sectores, no obstante si se produjeron vientos las ráfagas no superaron los 20 kilómetros por hora, así que ese viento a 1 grado llegó a bajar la temperatura a tan solo 1 grado bajo cero, es decir la temperatura más baja en ese lugar fue de 1 grado y la sensación de 1 grado pero bajo cero. La humedad estuvo alrededor de un 90 y 100 por cien entre la madrugada y la mañana. El riesgo de hipotermia fue de moderado a alto. El menor soportó muchas horas de frío”.

 

Más de 150 efectivos en despliegue policial 

El comisario General Zenón Cabrera, jefe de la Policía de Misiones, explicó que el trabajo policial comenzó primeramente desde el momento que los familiares denunciaron el hecho, alrededor de las 21 del miércoles. “El padre denunció que el chico no estaba y rápidamente, teniendo en cuenta el problema que padece el menor y los antecedentes, como el clima, que ya se preveía sería muy frío, salieron a buscarlo desde la comisaría local con apoyo de otras unidades.La búsqueda fue durante toda la noche y una vez que comenzó la luz del día, se acrecentó el número de efectivos, móviles y se fue relevando a la gente que estaba”, dijo.

Participaron de la búsqueda efectivos de Infantería (GIR), Grupo de Operaciones Especiales (GOE), división Motorizada, Policía Montada, Bomberos Zona Oeste, Sur y Centro como así también efectivos de del Comando Radioeléctrico y comisarías de la Unidad Regional I.

También estuvieron divisiones especiales como la de Investigaciones Complejas y la Dirección de Homicidios.

Se dividió el lugar por zona, utilizando también a perros rastreadores y el helicóptero de la fuerza para una búsqueda minuciosa o en lugares de vegetación en donde no se podía acceder caminando”, explicó Cabrera.

Vale aclarar que primeramente se pensaba que Bruno pudo haber pasado la noche en una vivienda en construcción, que abundan en la zona y es por eso que se hizo un rastrillaje casa por casa.

Además de las ya habitadas para obtener datos sobre su posible paradero.

Labor de los canes

También fue importante el aporte de los lugares donde solía frecuentar, ya que los perros rastreadores, tras olfatear prendas del niño, encontraron algunas huellas fue fueron orientando la pesquisa.

Después las mismas se perdían, no obstante sirvieron para saber que el menor estuvo en la zona y siempre acompañado por los perros, que nunca lo abandonaron.

Dispositivo

En total se desplegaron en la búsqueda más de 150 policías, dos autobombas, más de 15 móviles y alrededor de 10 motocicletas.

Otro de los aspectos que se destacaron durante el operativo de búsqueda, es la permanente colaboración de los vecinos que por su parte salieron a recorrer las calles de la zona, siempre manteniendo los cuidados necesarios y sin entorpecer el accionar policial.

Abocados al rastrillaje

Participaron de la búsqueda efectivos de Infantería (GIR), Grupo de Operaciones Especiales (GOE), división Motorizada, Policía Montada, Bomberos Zona Oeste, Sur y Centro como así también efectivos de del comando Radioeléctrico y comisarías de la Unidad Regional I. También estuvieron divisiones especiales como la de Investigaciones Complejas y la Dirección de Homicidios.