Regresa mañana un centenar de misioneros varados en Paraguay

Es sólo para residentes en la provincia, según confirmó anoche a FM de las Misiones uno de los beneficiados por el operativo, el estudiante Manu Liszniewski.

04/06/2020 10:15

Tras más de dos meses y medio de espera, en las últimas horas llegó la noticia más esperada por más de un centenar de misioneros que habían quedado varados en Encarnación (Paraguay) con motivo del cierre de fronteras por el COVID-19 y que mañana podrán volver a la provincia a través de un operativo especial en el puente internacional San Roque González de Santa Cruz.

La oportunidad de regresar a sus hogares es para los argentinos varados en Paraguay que tengan domicilio en Misiones, y se realizará en autos particulares y colectivos.

Así lo confirmó ayer al programa “Primera Plana”, que se emite por la FM 89.3 Santa María de las Misiones, el estudiante de medicina Manuel Liszniewski, uno de los voceros y más activos integrantes del nutrido grupo de comprovincianos que venía “luchando” día tras día contra la burocracia para poder regresar a casa.

“Estamos súper felices con la noticia, porque ya saben que desde hace mucho venimos en busca de una solución y al fin parece que hemos sido escuchados”, sintetizó Liszniewski, oriundo de Leandro N. Alem y quien se volvió “viral” a través de un video que publicó en redes sociales hace ya más de un mes, donde mostraba su desesperación por volver.

“Hoy se estuvieron ultimando los detalles y hasta la fecha están comunicándose con todas las personas que tengan que volver”, contó el joven misionero, quien precisó que saldrían todos “el viernes a partir de las 8 de la mañana, primero las personas en auto (son al menos 17 vehículos particulares, la mayoría desde Itapúa pero también de otros puntos de Paraguay, como Ciudad del Este y Asunción) y después pasarían alrededor de cinco o seis buses con destino a diferentes partes de la provincia, con un máximo de 30 personas por bus”.

Como paso previo, los beneficiarios deberán rellenar una serie formularios que ya fueron recibiendo y que forman parte de los protocolos establecidos por la Nación para todos los que quieren ser repatriados. Entre otras cosas, se pregunta a cada uno qué hizo y dónde estuvo durante los últimos 15 días y se pide una historia clínica personal, todo la cual después se deberá corroborar en la frontera, donde además se les realizarán todos los chequeos sanitarios de rigor. Entre esos formularios hay también una declaración jurada sobre el lugar en el que pasarán los 14 días de cuarentena total.

En el caso de “Manu”, reveló que esas dos semanas de aislamiento estricto los va a cumplir en su casa. “Por suerte tenemos una pieza para visitas y voy a estar ahí, cumpliendo todos los requisitos y tratando siempre de proteger a mi familia. Acá respeté siempre la cuarentena, todos los días, y cuando tenía que ir al supermercado lo hacía con toda la protección y al día de hoy no tuve ningún síntoma, así que bueno, básicamente va a ser más por una cuestión de seguridad y de protocolo”, matizó.

 

“Ver a mi mamá”

El joven confesó también que “la primera persona que querría ver es a mi mamá”. Es que “esta situación nos hizo ser muy fuertes, más de lo que ya éramos. Antes, cuando sufría alguna situación en particular, se lo contaba a mi mamá, que era mi mejor amiga y estaba en todo momento, y ahora al estar tanto tiempo lejos, el afecto y el apoyo mutuo se siente el doble”, confió.

También agradeció “el apoyo que nos dieron los medios de comunicación, yo creo que sin ustedes, nada de esto hubiera sido posible. Lastimosamente, si no se llega a este límite, hay personas que no son escuchadas”.

 

“Ya estábamos desilusionados”

Manuel Liszniewski confió a la radio de PRIMERA EDICIÓN que “ya estábamos desilusionados, no encontrábamos una solución: era todos los días hacer una llamada al Consulado, una esperanza diferente ante una posible respuesta que no llegaba nunca, hasta que llegó al fin ese día en que nos dijeron: ‘el viernes vas a volver a casa’. Enseguida llamé a mi familia y a mis amigos, fue un estallido de emoción, aunque también está la ansiedad esperando que llegue el día de estar de nuevo ahí con ellos”.

“Cuando difundimos la noticia a través del grupo de chat que tenemos (los argentinos varados en Encarnación), algunos no entendían nada, otros lloraban, otros cortaban directamente para llamar a sus familias y sus amigos… Fue muy particular, una explosión de emociones como hace mucho que no se sentía”, reveló el joven estudiante misionero.