“Es duro decirlo, pero la Villa 31 está totalmente infectada”

Héctor Mendoza, dirigente misionero de uno de los barrios más pobres de Buenos Aires, contó a FM de las Misiones la situación en la que viven. Casi la mitad de los positivos de la Ciudad son de la Villa 31.

23/05/2020 16:28

TESTEOS. En los últimos días, el Gobierno de la Ciudad intensificó los testeos en los barrios más pobres.

Con más de un centenar por día, la Villa 31 es el mayor epicentro de contagio de COVID-19 del país. Representa casi el 50% de los nuevos positivos de Ciudad de Buenos Aires en los últimos días. “Es duro decirlo, pero la Villa 31 está totalmente infectada”, aseguró uno de los dirigentes de la Villa 31, el misionero Héctor “Chaco” Mendoza.

En diálogo con FM 89.3 Santa María de las Misiones, la radio de PRIMERA EDICIÓN, este misionero oriundo de Aristóbulo del Valle instalado en Buenos Aires desde hace ya 37 años habló sobre la durísima situación que se vive en uno de los barrios más pobres de Buenos Aires, donde viven unas 80.000 personas.

“Es muy difícil explicar como estamos viviendo porque realmente es increíble lo que estamos pasando. Todos los días tenemos cientos de casos nuevos, cada vez hay más gente infectada. Primero tocó de lejos, a gente que uno conoce de vista, pero está llegando cerca, a nuestros vecinos y familiares”, contó Mendoza.

 

Más de 1.500 afectados

El miércoles ya había 1.300 pacientes confirmados y 10 fallecidos en Villa 31. El jueves y viernes se sumaron más de 200 nuevos positivos.

“La situación no está controlada, para mí está desbordada porque mientras no se hacían tantos testeos los casos no aparecían… pero ahora que se están haciendo más testeos empezaron a aparecer los casos y donde uno toca hay gente infectada. Es duro decirlo, pero la Villa 31 está totalmente infectada, hay muchas personas que están internadas con oxígeno y con cuadros muy complicados en los hospitales”, señaló.

El temor del dirigente barrial, al igual que el de muchas otras personas, es que “el tema es que a más testeos, más positivos y se necesitarán más camas y personal de salud; y el sistema va camino a colapsar. Los que no tenemos factores de riesgo, cursamos el COVID-19 como una gripe y podemos estar en nuestras casas… pero los que tienen factores de riesgo necesitan ir al hospital”.

De hecho, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires anunció este viernes la instalación de un hospital de campaña con alrededor de 800 camas en las cercanías de la Villa 31.

 

“La gente va y viene”

Mendoza contó que “acá la gente no toma conciencia, recién ahora se empezaron a preocupar porque se están enfermando sus familiares y vecinos”. No obstante, aseveró que “en la Villa 31 los días son normales, la gente camina, va y viene”.

Describió además las condiciones de hacinamiento en la que viven, “en una casa de 7 por 5 metros levantan cinco pisos, de esos cinco pisos hacen cuatro alquileres con un solo baño o dos. Es decir viven en ese espacio un promedio de 20 personas, sin salida de emergencia, ni luz solar y con humedad. Esas personas salen a comprar, a trabajar y a pasear y, al salir tocan la escalera, después se tocan la cara y ya están contagiadas. Además se suma la falta de agua”, describió.

 

Misioneros enfermos

Según detalló, la actividad en ese barrio es muy frenética, “en una sola cuadra hay 170 comercios. En la Villa 31 hay 80 mil habitantes y estiman que de cada 10 personas habrá 8 contagiados”.

Recordó que hace cuatro semanas tenían 11 casos y 1 fallecido “y hoy superan los 1.300 afectados y los 10 muertos. Hay alrededor de 1.000 misioneros viviendo acá y al menos 13 de ellos están infectados. Claro que algunos quieren volver pero los que estamos en la trinchera, que es acá, sabemos lo peligroso que es porque el virus es muy contagioso”.

Indicó que entre abril y mayo, volvieron unas 30 personas a Misiones. Consultado acerca de si tiene miedo de enfermarse con el COVID-19, Maidana admitió que sí, “tengo miedo porque soy paciente de riesgo, soy insulino dependiente y tarde o temprano tengo que salir”.

A través de su ONG, Mendoza recibe y hace conocer Buenos Aires a muchos jóvenes misioneros.