Grutas de Tolantongo

El destino perfecto para pasar momentos increíbles con la familia. Hay tirolesa, pozas, montañas, río y cascadas.

24/05/2020 11:43

Ubicadas en el municipio del Cardonal, uno de los que componen el estado de Hidalgo, en la parte central de México, las Grutas Tolantongo son el lugar ideal para enamorarse de la naturaleza.

Cardonal, antaño tierra donde vivían los otomíes (aunque su nombre es de origen castellano, en alusión a la abundancia de cactus) fue un centro minero productor de plomo y plata que trataron de explotar los españoles aunque no figuraba entre los más ricos y por eso lo llamaron Real de Minas del Plomo Pobre. Allí se conservan también petroglifos y pinturas rupestres.

No obstante, lo que hoy puede atraer a un visitante es, además de los impresionantes paisajes, el potencial de sus aguas termales, que se pueden encontrar en dos sitios: La Gloria y las Grutas de Tolantongo.

El río es el verdadero protagonista, ya que origina una serie de pozos de escasa profundidad que en la práctica funcionan como jacuzzis naturales, con temperaturas entre 34º y 37º. Hay 45, todos alimentadas por manantiales termales, a las que se unen un par de piscinas familiares. Ese complejo, colgado de la pared del cañón escalonadamente, está rodeado por multitud de cascadas que al brotar en la gruta son de agua caliente pero una vez sale al exterior se va enfriando; tienen ese valor añadido de diversión que es poder pasar por debajo, empapándose, por una pasarela con barandilla.

Por ahora, a raíz de la pandemia, no es posible llegar a ellas, pero falta menos para poder hacerlo, tengamos paciencia.

Cascada, aguas termales

El complejo, colgado de la pared del cañón, está rodeado por multitud de cascadas que al brotar en la gruta son de agua caliente pero una vez sale al exterior se va enfriando. El río que recorre la región, en su discurrir arrastra un importante contenido mineral, lo que le confiere a las cálidas aguas un intenso y asombroso color turquesa.

Grutas, aventura

La gruta y una tirolesa de 1.890 metros, dividida en cuatro tiros son apenas una muestra de lo que puede disfrutar el visitante. Si no le teme a las alturas, la tirolesa le hará enamorarse aún más de las Grutas Tolantongo, pues la vista es sencillamente espectacular.