El 64% de los productores postergó sus inversiones

Así lo indica la nueva edición del índice “Ag Barometer Austral”, elaborado por el Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral.

17/05/2020 16:28

El Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral, dio a conocer una nueva edición del índice “Ag Barometer Austral” confirmando el “marcado pesimismo de los productores agropecuarios que, en su mayoría, ha decidido postergar inversiones y restringir algunos gastos”.

El índice de confianza total está en un valor de 52, igual al valor mostrado en enero, el piso de la serie.

“Si bien la pandemia no afectó sustancialmente la trilla y logística de granos, los problemas de transporte al inicio de la cuarentena fueron resueltos e incluso los rendimientos esperados son similares a los de la campaña anterior: 3 de cada 4 productores esperan tener resultados económicos peores debido a la baja en los precios internacionales y los derechos de exportación incrementados en la Argentina”, destacó el informe.

Ánimos afectados

“La crisis del COVID-19 parece haber hecho cambiar de planes a los productores, ya que el 64% plantea postergación de inversiones y restricción de gastos, en tanto 28% sugiere que las decisiones de inversión y gasto no se verán afectadas. Sólo un 9% de los productores ve una oportunidad en medio de la pandemia y, dentro de estas oportunidades, 28% identifica ventajas crediticias, 25% promociones en insumos y 31% otras oportunidades de negocios”, detalló el Ag Barometer de la Universidad Austral.

Por su parte, el Índice de Condiciones presentes (que incluye la situación financiera actual comparada con la de un año atrás, y la oportunidad para realizar inversiones en activos fijos) “se recupera levemente respecto al mínimo histórico de enero 2020, aunque sigue muy negativo con un valor de 50: el 58% de los productores piensa que están peor financieramente, y sólo 27% de los productores considera que es un buen momento para realizar inversiones”, afirmó el informe.

Un dato a tener en cuenta es que el Índice de Expectativas Futuras es el que más dramáticamente ha caído desde su máximo en julio 2019, y es altamente preocupante, ya que desde los comienzos de la medición siempre había sido positivo (mayor a 100), aún cuando el Índice Presente fuera negativo.

“Esto no se ha logrado recuperar en esta edición: alcanza los valores mínimos de la serie con un valor de 54 (notoriamente por debajo de 100, que representa el nivel de neutralidad)”, aclaró el índice.