Dos misioneros “atrapados” en Nicaragua

La posadeña Nabila Zampaca y un apostoleño llamado Jonathan quedaron varados en el país centroamericano cuya situación sanitaria y sociopolítica es muy compleja. "Hay muchas medidas y situaciones que van en contra de las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud”, advierten.

08/05/2020 16:42

Nicaragua-Coronavirus

Según el Gobierno del dictador Daniel Ortega, Nicaragua registra solo 16 casos y 5 muertes por coronavirus.

La posadeña Nabila Zampaca partió a mediados de diciembre rumbo a Centroamérica en un típico viaje de “mochilera”, sin sospechar ni en sus peores pronósticos que quedaría varada en un país tan degradado política, social y económicamente como Nicaragua.

En diálogo con la FM 89.3 de las Misiones, desde la turística y colonial ciudad de Granada, aclaró que “afortunadamente estoy bien de salud y comida no me falta, estoy en un hostal donde el dueño nos permitió quedarnos a pesar de que cerró”, pero advirtió que “la situación se puso compleja acá, porque la realidad sociopolítica del país está muy complicada”.

Nicaragua es súper pobre y su Gobierno, encabezado por Daniel Ortega, “no declaró la cuarentena, no estaría declarando todos los afectados y muertos que hay y se dice que no se están haciendo todos los tests necesarios. Entonces hay muchas medidas y situaciones que van en contra de las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud”.

Para graficar el grado de arbitrariedad de las autoridades locales, contó que “cuando apareció la pandemia, Ortega convocó a dos marchas en contra del coronavirus”. A cambio, “gran parte de la población tomó el autocuidado de no salir, de usar barbijo, de tratar de mantenerse en cuarentena. Pero hay todo un contexto que te pone en una situación de riesgo y de vulnerabilidad al estar esperando acá, porque no sabemos en qué momento van a abrir las fronteras los otros países”, advirtió.

Nabila integra un grupo de 14 argentinos varados en Nicaragua y a la espera de que los repatríen, donde también hay un apostoleño llamado Jonathan. “Cada uno hace lo que puede con sus contactos para entre todos ir visibilizando que estamos acá y queremos volver”.

La joven llegó el 9 ó 10 de marzo al país, tras pasar tres meses recorriendo y trabajando como fotógrafa en Costa Rica. “En medio de todo eso, empezaron a saltar cada vez más casos y jamás dimensioné que esto se iba a poner así. Mi razonamiento básico fue ‘bueno, esto va a durar un mes’. Error: los plazos se están extendiendo cada vez más”, lamentó antes de aclarar que “me mantengo gracias a la ayuda de mi familia, si no, estaría súper complicado porque es imposible conseguir un trabajo en estas circunstancias: la mitad de la población está sin empleo acá”.