“Hay un perverso violador suelto, puede pensar tranquilamente como vengarse”

Emilce Quetglas, denunciante de su expareja Carlos Dalmasso, beneficiado con prisión domiciliaria, remarcó que siente temor por sus hijos. El comerciante fue condenado a 12 años de prisión por abuso sexual en 2013.

03/05/2020 17:13

ESPOSADO Y CONDENADO. Dalmasso es retirado del Tribunal Penal 1 de Eldorado el 6 de mayo de 2013.

Este sábado se cumplió un mes de la disposición del Tribunal Penal 1 de Eldorado para que doce condenados alojados en la Unidad Penal III de la misma ciudad pudieran continuar con la pena pero en carácter de prisión domiciliaria en los hogares, con pulsera electrónica y con los tutores autorizados. Esta decisión fue tomada en el contexto de Emergencia Sanitaria y de pandemia del coronavirus.

Entre los beneficiados por la medida firmada por los camaristas Atilio León, María Teresa Ramos y Lyda Inés Gallardo, se encuentra Carlos Ángel Dalmasso (63), condenado a doce años de prisión -en mayo de 2013- por abusar sexualmente de dos de sus hijos adoptivos.

Emilce Quetglas (61), contadora pública, exesposa y quien denunció oportunamente al comerciante eldoradense, dialogó ayer con PRIMERA EDICIÓN aún consternada por la resolución tomada por el Tribunal de ejecución penal.

Entre varias impresiones sobre la determinación judicial resaltó: “Me enteré por redes sociales, no nos avisaron oficialmente nada de la prisión domiciliaria. Causa indignación todo, no nos notificaron, no le preguntaron si mortificaría a mi hija la decisión, no cumplieron con la voluntad de las víctimas”, resumió Quetglas.

“Sí, estoy muy indignada, no cumplieron con el decreto presidencial (de Mauricio Macri en 2017) de preguntarle a la víctima, en este caso mi hija, ella debe decidir si autoriza o no la prisión morigerada”.

Enfatizó que “Dalmasso es un violador, quedó demostrado en dos meses de debate y siete años de lucha para que se realice ese juicio. Fue condenado a doce años y seis meses de prisión efectiva”. “Las pruebas indicaron que es un psicópata social y perverso y ahora lo envían a la casa y no lo controla nadie”, remarcó Quetglas.

INDIGNACIÓN. Emilce Quetglas (al fondo) remarcó ayer que esperan que ocurra “lo peor”.

Pandemia

“Lo peor es, precisamente, que en el contexto de semejante pandemia (coronavirus) le otorguen el beneficio a este condenado. Todos cumplimos, nos aislamos, nos cuidamos y acá nos exponen a un pedófilo, no puede estar afuera, no vive lejos de mis hijos”.

“Pudieron haber levantado una carpa sanitaria o algún pabellón destinado sólo para este tipo de detenidos”.

Hablamos de que hay un violador suelto otra vez y que puede pensar tranquilamente qué hacer, buscar venganza, es un perverso, lo dijo la Justicia”. “Imagino que puede hacer lo que quiera, contratar un sicario y que venga a matarnos, él no lo va a hacer porque es un cobarde. Estoy segura que si nos ocurre algo malo, será su obra. Sólo se le puede ocurrir lo peor”.

 

Debate largo y polémico

El comerciante Carlos Ángel Dalmasso fue condenado a doce años y seis meses de cárcel por el Tribunal Penal 1 de Eldorado el lunes 6 de mayo de 2013 lo declaró penalmente responsable de la violación de su hija, de seis años al momento del hecho, y el suministro de material pornográfico al hermano de la niña, de catorce.

El fallo se conoció con la firma de la presidente del Tribunal, Lyda Gallardo y los vocales Atilio León y Juan Pablo Fernández Rissi (subrogante y entonces titular del Juzgado de Instrucción 3 de Puerto Iguazú).

En la misma resolución condenatoria, los jueces hicieron lugar a la demanda resarcitoria interpuesta por el actor civil, representado por el abogado Arturo González Schinca, por 1.300.000 pesos. La fiscal de Instrucción 2 de Eldorado, Bibiana Alderice, que suplantó al titular Federico José Rodríguez, había pedido quince años de cárcel para el imputado.

El juicio contra Dalmasso tuvo casi dos meses de audiencias. Los hechos de violación habrían sucedido entre marzo de 2003 y el mismo mes de 2004. Sin embargo, la historia salió a la luz el 17 de mayo de 2007, cuando Emilce Quetglas denunció que su exmarido, un comerciante supermercadista, y el hijo de éste -fruto de una relación anterior- violaron de manera reiterada a la nena que ella y el hombre habían adoptado.

La mujer contó que contrajo matrimonio con el acusado en 1992 y con posterioridad decidieron adoptar dos hijos. Poco después, los pequeños habrían manifestado a su madre que eran sometidos por su padre. Luego de una golpiza recibida en presencia de sus dos niños, la mujer denunció a su expareja por violencia familiar en el Juzgado de Eldorado.