Aislados y monitoreados cada día en Eldorado

Selva y Gustavo estudiaban y trabajaban en Utah, desde diciembre, pero debieron volver antes a la"Capital del Trabajo" debido a la pandemia. Ahora ya están a punto de completar la cuarentena, tras su odisea de regreso de Estados Unidos.

06/04/2020 20:32

Todos los días, Gustavo Nicolás Ledesma (23) y Selva Bareiro Garber (21) reciben un mensaje de Whatsapp de las autoridades del hospital SAMIC de Eldorado. “Sin falta, se comunican para saber cómo estamos, si tenemos algún síntoma”, explicó a PRIMERA EDICIÓN Gustavo, quien indicó que permanecen completamente aislados en una vivienda de la Capital del Trabajo.

Los jóvenes llegaron a Misiones el 23 de marzo, procedentes de Estados Unidos, y “desde el primer día en la provincia nos llaman desde el hospital para saber cómo estamos. Nos dicen que tengamos lo que tengamos -no importa que no sean síntomas- avisemos y nos van a venir a atender en la casa donde hacemos la cuarentena”, precisó Gustavo.

Con respecto a los alimentos, el joven contó a este Diario que, ni bien arribaron a la provincia, se dirigieron a la vivienda donde realizan la cuarentena, por lo que “nuestra amiga fue quien realizó las compras para estos días. Ella vino con el auto, dejó todas las cosas en la vereda y se alejó. Una vez en el coche, salimos a buscar las cosas”.

Seis días para volver a casa

En diciembre, ambos jóvenes viajaron a los Estados Unidos en el marco de un programa de trabajo y estudio. El contrato era hasta el 31 de marzo, pero debido al coronavirus “nuestros trabajos cerraron. Apenas salió el comunicado de la Argentina de que se cerrarían las fronteras, nos llamaron de nuestro trabajo y nos avisaron lo que había anunciado el Presidente”, relató Gustavo.

“Argentina fue el primer país en toda Latinoamérica en tomar medidas. Poco después nuestros trabajos cerraron sus puertas y nos vimos obligados a volver. Nosotros teníamos pasaje de vuelta, pero las aerolíneas no nos atendían”.

Los estudiantes consultaron a los consulados de Los Ángeles y Nueva York, donde “nos aconsejaron comprar nuevos pasajes para volver por nuestros medios. Éramos más de 30 mil personas en la lista y se iba a complicar si esperábamos”.

La vuelta fue muy complicada: debían salir un jueves, pero el día anterior hubo un sismo cerca del aeropuerto y lo cerraron. “Se cancelaron los vuelos y la demora desencadenó los siguientes inconvenientes que vivimos”.

Los ubicaron en otro vuelo “que salió demorado y perdimos el internacional de Atlanta a Sao Paulo (Brasil). Nos quedamos varados un día entero”. Intentaron abordar un avión a Santiago de Chile, pero el Gobierno de ese país ya había ordenado el cierre de sus fronteras. Por eso debieron esperar al día siguiente para viajar de Atlanta a Sao Paulo.

Los estudiantes llegaron a Misiones desde Brasil. “Ingresamos por Foz de Iguazú, donde nos tomaron la temperatura para verificar si teníamos fiebre. Luego pasamos por un control y finalmente, tomamos un taxi que nos llevó a la frontera.

Allí hicimos la fila, completamos una declaración jurada en la cual especificamos dónde realizaríamos la cuarentena y dejamos un contacto telefónico. Además, debimos especificar los lugares donde estuvimos en los últimos 15 días: países y ciudades.

Finalmente, nos volvieron a tomar la temperatura y después hicimos la entrada al país”, detalló. “Demoramos días en llegar a Iguazú, pero finalmente ya estamos en casa”, completó aliviado.

Ambos jóvenes llevan 14 días de cuarentena en Eldorado y ya casi terminan su aislamiento y no tuvieron síntoma alguno de enfermedad.