Unos 500 argentinos participarán de la prueba de la vacuna preventiva del VIH

Aclararon que no se trata de un tratamiento para quienes ya viven con el virus, sino una investigación con personas que poseen un alto riesgo de adquirirlo en busca de una vacuna. Los medicamentos y reactivos en regularización.

15/03/2020 23:54

SEGUIR. Organizaciones monitorean el estado de la asistencia a las personas que viven con VIH.

Asociaciones civiles de Argentina compartieron la alegría de la participación del país en el estudio internacional que medirá la eficacia de la vacuna preventiva contra el VIH.

Entre las provincias, participarán sólo personas de Buenos Aires y Rosario debido al gran porcentaje de nuevos casos detectados por el seguimiento epidemiológico nacional.

Para saber más del tema, PRIMERA EDICIÓN contactó a uno de los referentes de la Asociación Ciclo Positivo, Matías Muñoz, quien compartió los pormenores de la prueba y la selección de los participantes.

 

El estudio mosaico es una investigación que está en su fase tres, es decir, que se está probando la eficacia de este nuevo método preventivo que en este caso es una vacuna. El que esté en fase tres significa que ya fue probado en animales y las personas que van a ser voluntarias en este estudio no van a estar en riesgo de que este componente al cual se van a exponer vaya a ser perjudicial para su salud”.

 

Además, aclaró que “al ser una vacuna los destinatarios posibles del tratamiento son las personas que no tienen el VIH. Cuando salieron las primeras noticias quienes viven con el virus entendieron que el estudio de la vacuna era un tratamiento pero en realidad es para prevenir la infección”.

En cuanto a su aplicación, Muñoz indicó que “consta de cuatro dosis de este agente creado a partir de una modificación del virus del VIH en conjunto con un adenovirus, es decir, tampoco se le estarían introduciendo el virus sino una modificación genética”.

El estudio será a nivel mundial y en Argentina “se incluirán aproximadamente 500 personas de las ciudades de Buenos Aires y Rosario. El criterio de inclusión es que sean personas expuestas en gran medida a adquirir el virus del VIH. Esto quiere decir, que tengan más de 10 parejas sexuales en el último año, que hayan tenido alguna infección de transmisión sexual, como sífilis. Al momento de la entrevista estas personas tampoco refieren la utilización de otros métodos preventivos. No es que se les piden a las personas que dejen de cuidarse para recibir la vacuna sino que se incluyen a quienes refieran no usarlos”, puntualizó.

Por otra parte, añadió que “como cualquier investigación se tienen en consideración algunas cuestiones epidemiológicas. Tanto la ciudad de Buenos Aires como Rosario son dos ciudades en las cuales se destacan la cantidad de casos de VIH al ser grandes centros urbanos, más allá de que en los últimos años la epidemia se fue diversificando en el resto del país”.

Para acceder al estudio, “los ingresos son voluntarios a partir de la firma de un consentimiento informado según lo indica el Código Civil y Comercial de Argentina. En este documento, los responsables de la investigación les explican a las personas en qué consiste el estudio, los posibles beneficios, los riesgos y si está de acuerdo firma el consentimiento. Asimismo, se habilita la posibilidad de retirarse del mismo en cualquier momento que lo quisiera. Según lo informado, los resultados estarían para el año 2023”, precisó Muñoz.

 

Los faltantes

En materia de acceso a la salud en el país, el referente de Ciclo Positivo confió que “lamentablemente en los últimos cuatro años la respuesta al VIH en Argentina ha tenida muchas idas y vueltas. Claramente la gestión anterior no tuvo como prioridad el acceso a la salud de la población en general y de las personas con VIH en particular. Hubo muchas excusas sobre errores administrativos y retrasos sujetos a compras”.

Además, señaló que “en el país se mueren por año entre 1.500 y 2.000 personas por enfermedades relacionadas con el sida. Es un número altísimo que debe preocupar a los funcionarios. Los faltantes hasta el día de hoy las estamos sufriendo y ha sido estresante el saber que podría llegar un momento en que los medicamentos no estuvieran en las farmacias de los hospitales y que un estudio pueda realizarse”.

Muñoz contó que estos faltantes “aún están en proceso de regularizarse. Tuvimos una reunión con responsables del Ministerio de Salud de Nación y si bien todavía los insumos no están regularizados al 100%, confirman que estarían listos. De todas maneras seguimos en alerta permanente”.