Condenaron a dos prefecturianos y a un policía por tráfico de cocaína

Los hermanos Hugo y Julio Cabaña y Sergio Montania fueron sentenciados a seis años de prisión. En agosto de 2017 fueron detenidos por una valija con cinco kilos de droga descubierta en Puerto Rico.

25/06/2019 07:52

EN PUERTO RICO. La valija fue abierta por la PNA y se encontraron los ladrillos de cocaína de máxima pureza.

Para los tres camaristas del Tribunal Oral de Posadas, tanto la instrucción realizada por el juez Federal de Oberá, José Luis Casals, como la acusación de la fiscal Vivian Andrea Barbosa no dejaron dudas y “la prueba presuncional ha sido plural, concordante y suficiente para instalar la certeza en la conclusión alcanzada, es decir en la plena responsabilidad penal que tuvieron los encartados en el hecho acriminado”, por lo que condenaron a dos prefecturianos y un efectivo de la Policía provincial a la pena de seis años de prisión por traficar cocaína.

El fallo del juicio abreviado, al que accedió PRIMERA EDICIÓN, fue firmado por los jueces Víctor Antonio Alonso, Norma Lampugnani y Manuel Alberto Jesús Moreira, y recayó sobre Hugo César Cabaña de 37 años, cabo primero de Prefectura, su hermano también eldoradense Julio Cabaña (30), oficial de la Policía de Misiones, y sobre el correntino Sergio Andrés Montania (30), cabo de la PNA, los tres imputados por el delito “transporte de estupefacientes agravado por la participación de tres o más personas organizadas para cometerlo y cometido por funcionarios públicos encargados de la prevención y persecución de delitos”.

Los tres fueron detenidos el 6 y el 7 de agosto de 2017, tras descubrirse en la delegación Puerto Rico de Prefectura una valija cerrada con tres candados con códigos que ocultaba casi cinco kilos de cocaína de máxima pureza.

Según el relato de lo sucedido, diez días antes (el jueves 27 de julio) el cabo Sergio Montania, que prestaba servicio en la Agrupación Albatros, le solicitó a otro cabo de igual rango, que -a modo de colaboración- traslade una valija conteniendo mantas de abrigo desde Prefectura en Puerto Rico hasta el Grupo Especial de Operaciones Policiales de la PNA en Capital Federal aprovechando que este último se preparaba para replegarse hacia esa sede.

El sábado 5 de agosto, Montania le avisó que su número telefónico se lo había pasado a un hombre encargado de acercarle la valija a la sede de Puerto Rico, con el fin de coordinar la entrega. A las 17.47 Hugo César Cabaña, integrante de PNA en Eldorado, realizó el primer llamado y le comunicó que estaba en viaje para darle el equipaje. A la 0.03 del domingo 6 de agosto, arribó con la maleta a bordo de un Chevrolet Celta el hermano del prefecturiano, Julio Cabaña, oficial de policía provincial. Le entregó la valija que estaba cerrada con tres candados con código.

Este detalle de seguridad sorprendió al cabo de la PNA y decidió llamar a Montania para que le explicara tanta precaución, cuando era una gauchada lo que estaba por realizar. Vía mensajes de Whatsapp y llamadas, le dijo primero que eran sólo abrigos, pero luego, ante la insistencia, intentó engañarlo asegurándole que contenía celulares ingresados de contrabando.

El cabo en Puerto Rico decidió solicitar la ayuda de su superior, un oficial que ordenó cortar los candados y se descubrieron los cinco panes de cocaína, 4,885 kilos. Todo fue comunicado al Juzgado Federal de Primera Instancia de Oberá, a cargo de José Luis Casals, quien dispuso el secuestro de la droga, la valija, celulares y ordenó las detenciones.

Los recursos y trámites judiciales posteriores culminaron hace pocas horas, luego de que la fiscal del Tribunal Federal, Vivian Barbosa, la defensora oficial Susana Criado, representando los derechos de los hermanos Cabaña y el defensor particular de Montania, prestaron su conformidad sobre la existencia del hecho y culpa que se les imputó, necesarias para la admisión del trámite de juicio abreviado.

Las pruebas, principalmente cruces de llamadas y mensajes, además de la flagrancia ante la valija abierta, acorralaron a los tres encartados. De esta manera, tras firmar el acuerdo, evitaron el debate oral y público.