Mataron a golpes a un misionero en un complejo de Gualeguaychú

Dionel Benítez tenía 51 años y fue atacado luego de una cena en el predio de cabañas en el que trabajaba como encargado. Un joven brasileño fue detenido por el hecho. El cuerpo fue hallado en la entrada del emprendimiento turístico durante la madrugada de este miércoles.

04/04/2019 08:00

ESCENA DEL CRIMEN. Hasta la tranquera llegó herido Benítez, con la luz del sol fue descubierto su cadáver. (Fotos gentileza El Día Online)

Un misionero de 51 años murió masacrado a golpes en la cabeza durante la madrugada de este miércoles  en un complejo turístico de la ciudad entrerriana de Gualeguaychú.

Identificado como Dionel Benítez, oriundo de Eldorado, cumplía la labor de encargado de distintos servicios en “Cabañas Campos del Río”, complejo ubicado en el Camino de la Costa y calle 2 de esta localidad del sur entrerriano.

Según los primeros datos surgidos en torno a la causa que instruye el fiscal de Gualeguaychú, Guillermo Birre, el ataque se concretó luego de una cena que Benítez compartió con otros dos hombres más, uno de ellos está demorado. Se trata de un joven de nacionalidad brasileña de 28 años que, presuntamente, estaba cumpliendo labores en el mismo predio, pero que residía a pocas cuadras.

CAMINO DE LA COSTA. La zona donde fue hallado sin vida el misionero ayer.

Con coartada

La tercera persona que estuvo en la cena del martes, fue un hombre de la misma localidad que se retiró a los pocos minutos de entrada la madrugada de ayer.

Según la coartada que habría dado a los policías y a los secretarios del fiscal, debía levantarse temprano para llevar a su hija a la escuela, por lo que se retiró sin incidentes y en el complejo sólo quedaron el misionero y el ahora detenido y sospechoso del crimen.

Reconoció que frecuentaba periódicamente el predio y que, horas antes que se cometiera el asesinato, los tres compartieron alimentos y bebidas. Sin embargo aseguró que para el momento en que -se especula- se desató la agresión que finalizó con Benítez con el rostro destrozado a golpes, él ya se había retirado.

Cuando despertó y llevaba en su motocicleta a su niña primero a la casa de su expareja, observó que en la entrada del complejo había un cuerpo tirado. Sin saber que se trataba de Benítez, dio aviso a la Policía y a partir de allí se desplegó todo el protocolo judicial.

En cuanto al arma homicida, los investigadores de División Homicidios de la departamental Gualeguaychú buscan un elemento metálico o de madera, pero pesado y con algún canto o filo que le provocó cortes y fracturó el cráneo del misionero, resumieron los voceros consultados por PRIMERA EDICIÓN.

Las primeras observaciones y toma de rastros de efectivos del Departamento de Policía de Gualeguaychú, adelantaron que no se encontraron indicios de robo en la vivienda que ocupaba Benítez, precisamente una de las cabañas del complejo. En esa línea se agregó que no había tránsito de pasajeros en el lugar esta semana.