Ganaderos reclaman eliminar a la brevedad el peso mínimo de faena

"Producir más kilos de carne por cabeza requiere mejor alimentación y más tiempo de engorde", indicaron los productores de la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap) al destacar que "podría ser 450 kilos por cabeza", si se pretende expandir y acrecentar el negocio ganadero.

07/02/2019 09:47

La historia de la aplicación de un peso mínimo de faena sólo habla de las fracasadas imposiciones aplicadas por distintos gobiernos con un fin entendible: aumentar el peso de faena del ganado y de esa manera aumentar la producción de carne“, indicó un comunicado.

Desde Carbap siempre se han opuesto a este tipo de intervenciones y regulaciones del Estado, “medidas éstas que no sólo complican la operatoria de la cadena comercial sino que también limitan el poder de decisión que tienen los productores para adaptarse a producir ante la variabilidad de escenarios climáticos a los que deben enfrentarse”.

“Creemos que el Estado si quiere aumentar la productividad debe propiciar medidas que no sólo la beneficien sino que también la hagan posible ya que producir más kilos de carne por cabeza requiere mejor alimentación y más tiempo de engorde“, indicaron los productores de Carbap.

Agregaron que “una medida que sin duda incentivaría la mayor producción de carne implica un beneficio impositivo sobre los kilos producidos por sobre determinado peso, podría ser 450 kilos por cabeza“.

Vale aclarar que una medida de este tipo no tendría costo fiscal dado que aplica sobre kilos que hoy no se producen“, estimaron.

Recordaron que “en los últimos años hubo regulaciones del Estado que afectaron a la ganadería y tuvieron graves consecuencias impensadas que no habían sido calculadas por sus mentores, nadie puede asegurar que el mantenimiento del peso mínimo de faena no va a repercutir en forma negativa sobre la economía de los productores“.

Especificaron que repercute “principalmente sobre los criadores quienes son el origen y el cimiento por sobre el cual se construye toda la ganadería de nuestro país”.

“Por otro lado queda una pregunta flotando: ¿es válido que el Estado fije cuanto tenemos que producir con nuestros bienes, es decir cuántos kilos debemos producir con nuestras vaquillonas?, se cuestionaron.

Finalizaron el análisis con el reclamo “de eliminar a la brevedad la medida que impone un peso mínimo de faena, para devolver el dinamismo equilibrado a la cadena y atenuar el impacto que la misma está teniendo sobre las comunidades del interior con base ganadera“.

El sitio infocampo destaca que los datos de la exportación son más que alentadores, también es positivo el crecimiento de la faena y el sostenimiento del consumo local. Pero la luz amarilla que se enciende en la ganadería argentina es por la mayor faena de hembras.

Fuente: Agencia de Noticias NA