La Municipalidad de Iguazú decidió sacar a todos los “trapitos” de la calle

La medida se tomó a raíz de la queja de un turista que se negó a pagar una suma fija pedida por el “cuidador” y encontró su vehículo rayado. La condición para el trabajo era recibir una suma a voluntad.

29/07/2018 14:15

La Municipalidad de esta localidad tomó la decisión de sacar a todos los “trapitos” de los principales lugares visitados por turistas. La alarma se encendió cuando un viajero que visitaba la zona del Hito de las Tres Fronteras sufrió daños en su coche, que estaba estacionado en la playa que rodea el atractivo turístico, uno de los más concurridos por estos días de temporada alta.

La versión que dio el visitante fue que su auto terminó con rayones por haberse negado a pagar el monto de dinero exigido por un “trapito” que estaba en la zona. A raíz de este episodio, la Municipalidad local tomó la decisión de expulsarlos de todos los lugares donde habitualmente se los podía ver.

Cristian Martí, a cargo de la Dirección de Seguridad Ciudadana, dijo que una vez que tomaron conocimiento de la actitud de este “cuidacoches” o “trapito”, que le exigió a un turista una suma fija de 50 pesos, y que como el conductor se negó a darle el dinero sufrió rayaduras en su vehículo, decidieron echarlos del lugar.

En Iguazú no necesitamos ningún tipo de cuidacoches, porque es un lugar muy seguro, sobre todo en la zona del Hito. No tenemos hechos delictivos de relevancia en la zona, ni daños, ni robo de vehículos ni nada por el estilo”, indicó Martí, quien además señaló que se procedió a sacarlos de ese lugar, como así también de la Avenida Córdoba (zona gastronómica), de la avenida República Argentina (zona de supermercados), y que se está trabajando sobre el tema para que no obliguen a los conductores a entregarles dinero.

En rigor, la actividad comenzó hace ya bastante tiempo, pero a los conductores se les pedía una colaboración “a voluntad”, pero ahora ya exigen un monto fijo y a los brasileños les cobran diez reales.

Martí dijo que se puso una custodia permanente en estos puntos donde no han vuelto a aparecer. En total, 25 a 30 personas fueron alcanzadas por la medida.

“Los que estaban antes, hace muchos años, ya no están más. Éstos que vinieron ahora se ocuparon de sacarlos. La decisión fue que nadie obligue a nadie a cobrar y que el turista se sienta cómodo, porque no queremos que nadie tenga temor a represalias si no les dan dinero”, afirmó Cristian Martí.