En medio del acto por el aniversario de Jardín América, el intendente Oscar Kornoski lanzó duras críticas contra la justicia penal de Puerto Rico, a la vez que reclamó la creación de un Juzgado Penal propio para su municipio. “Nuestros policías hacen un trabajo ejemplar, pero el accionar de inescrupulosos abogados en connivencia con el juez Éctor Acosta de Puerto Rico permite que tras el pago de una fianza salgan en libertad. Esto desmoraliza a los policias”, dijo.En el acto estuvo presente el gobernador Hugo Passalacqua, autoridades del Poder Judicial, de la Policía Provincial y varios ministros. Por lo tanto, las quejas, el pedido y las acusaciones públicas de Kornoski no pasaron desapercibidas para el poder político.Tanto fue así que -según trascendió- en el Superior Tribunal de Justicia se le habría iniciado un sumario al juez de Instrucción, Éctor Acosta, muy polémico y resistido en la zona. La máxima autoridad de la justicia misionera quiere investigar y aclarar si ocurren irregularidades en su juzgado. Como antecedente, las declaraciones públicas de Kornoski abren un escenario de alta conflictividad en el poder, y al parecer lo hizo presionado por su comunidad por la situación de inseguridad que se ha tornado insostenible en los últimos tiempos.Acomodo de parientesOtro de los aspectos muy cuestionados en la justicia misionera es el armado de clanes familiares, que funcionan con acomodos de parientes -generalmente- a través de contactos políticos en las diversas circunscripciones judiciales .Existen dos familias (entre otras cuantas) que acomodaron a casi todos los miembros del grupo familiar en distintos Juzgados de la Provincia de Misiones, relegando a jóvenes con mucha capacidad de tener su primer puesto de trabajo, porque esos jóvenes no tienen contactos políticos ni familiares con mucho poder para ingresar a la Justicia.Un apellido ilustre en la zona, justamente, es Acosta, el mismo del polémico juez, Éctor Acosta, titular del Juzgado de Instrucción de Puerto Rico, quien tendría a casi todos los miembros de su familia en las oficinas del Poder Judicial. Su esposa trabaja en el Cuerpo Médico Forense, sus tres hijos ingresaron al Poder Judicial, (Gabriel: Oficina de mandamiento y notificaciones; Liliana en la oficina de Acceso a la Judicial -ambos en Puerto Rico-; y Pablo en un Juzgado de Instrucción de Posadas).Indigna tal situación, por los acomodos, falta de transparencia y por la incorporación de familiares sin ningún conocimiento previo o concurso para acceder a los cargos dentro de la administración de Justicia. De acuerdo a las fuentes consultadas por PRIMERA EDICIÓN, otra familia que se incorporó casi por completo al Poder Judicial es la Cerdán. Tiene residencia en Posadas y según los informantes, el jefe de familia es un retirado de la Policía de Misiones que prestaba servicios en el Superior Tribunal de Justicia, tiene fama de ser “un muy buen asador”, y suele compartir asados con los ministros del Superior Tribunal de Justicia.Entre asado y brindis, al parecer, aprovecha la ocasión para solicitar por la incorporación de su familia a la Justicia, es así que la esposa del policía retirado ingresó a trabajar con mas de 40 años de edad como administrativa pero como no tiene estudios hace el trabajo de Ordenanza. Además, tres hijas del mismo policía retirado ingresaron a trabajar en distintas dependencias judiciales de Puerto Rico, y trascendió que están avanzadas las gestiones para que ingrese una hija más. Como si fuera poco, en el Juzgado se comenta que ya se pidió la incorporación del yerno del retirado, de nombre Gabriel, esposo de una de sus hijas, que podría efectivizarse en las próximas semanas. Los empleados observan con recelo la situación ya que los ingresos de prácticamente todos se habrían producido “por acomodo y no por mérito”, aseguran, ya que el desempeño de “la familia judicial” no sería destacada entre sus pares.“Como en Posadas las oficinas se encuentran abarrotadas de gente acomodada, le mandan a Juzgados del Interior de Misiones”, comentó indignado uno de los empleados de la circunscripción, con varios años de antigüedad pero sin contactos para introducir a ningún familiar. Se genera un fuerte malestar, dado que estos grupos familiares en muchos casos logran ascender rápidamente a cargos que, en otras situaciones, tardarían más de 15 ó 20 años de servicio. El actual presidente Mauricio Macri en uno de sus discursos dijo: “Las oficinas públicas son un aguantadero político”, y pareciera que en Misiones el Poder Judicial es un “aguantadero familiar”.





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