Ángela Zanck nunca pensó que aquella mañana del 2 de febrero 2015, sería la última vez que vería a su esposo, Roberto Omar Ballesteros (35). Los ladrones tomaron por sorpresa a todos en el banco de El Soberbio, incluso a Ballesteros y uno de sus compañeros que hacían la custodia de la sucursal. Junto a unos treinta civiles, los uniformados fueron tomados de rehenes. Y algo pasó: en medio de la avenida San Martín el cabo fue ejecutado de un disparo por los ladrones.Al cumplirse un año del asesinato, Ángela (27), viuda del policía en diálogo con PRIMERA EDICIÓN destacó que tiene más dudas que certezas sobre cómo avanza la causa porque “tenemos mucho miedo de preguntar. Uno queda con miedo, con temor a que algo nos pase porque sabemos que sólo cuatro fueron detenidos”.Pero de algo está segura, “nosotros exigimos que se resuelva y quien lo mató sea condenado como cobarde y delincuente que es, como debe ser”. En la PolicíaDespués del asesinato de su esposo, Ángela tuvo una oferta laboral “se comunicaron desde la Policía y me ofrecieron para trabajar en la comisaría donde trabajaba Roberto”, explicó. Desde abril, Ángela se desempeña como administrativa y de este modo, es el pilar de su casa y de su pequeña hija Paola (8).“Me preguntaron si quería entrar a la fuerza y seguir la carrera de Roberto. Hablé con la familia y me dijeron que lo haga. En abril me incorporaron después de pasar el examen psicológico. Soy personal civil, cumplo funciones dentro de la comisaría. Y con este trabajo mantengo a mi hija. Hoy tengo un sostén por parte de la familia policial, me ayudaron mucho para que pueda salir al frente. Me dieron una gran mano”, contó orgullosa. Al mirar el calendario, Ángela recordó a Roberto “estuvimos siete años casados. Nosotros lo recordamos, sobre todo mi hija, dice: ’Papá hacía esto para mí’. Él le hacía dibujos para que ella pinte y ella lo recuerda, ahora comienzan las clases y era él quien le hacía las caratulas para la escuela. Es muy triste”.En El Soberbio lo recordarán hoyEn la mañana de este martes, la localidad de El Soberbio recordará el asesinato del cabo primero Roberto Omar Ballesteros (35).Cerca de las 9, los camaradas de Ballesteros acompañados por familiares y vecinos depositarán una ofrenda floral en la plazoleta que lleva el nombre del efectivo ejecutado, la cual se encuentra frente al Banco Macro, donde ocurrió el crimen y asalto, sobre avenida San Martín entre Rivadavía y 9 de Julio. Donde además se elevará una oración.Luego, cerca de las 19 se ofrecerá una misa en la Parroquia Cristo Rey.“Nosotros nunca lo vamos a olvidar, fue buen compañero, amigo y padre. Nos quedan sus recuerdos en mi mente y en corazón”, finalizó Ángela.





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