“Atendé vos” le dijeron al sereno, “deciles que el viento hizo caer el gajo de un árbol y eso activó la alarma”. Temiendo por su vida el vigilador nocturno alzó el tubo y repitió lo que le dijeron los delincuentes. Dos de ellos le apuntaban con armas largas. En esos momentos se oyeron vehículos en la zona. Los malvivientes se asustaron y uno de ellos, al parecer el líder, ordenó a sus secuaces “nos vamos, viene la policía”. En realidad se trataba de unos automóviles en los cuales se desplazaban concurrentes a una fiesta en el predio de Ajupapprom, en Candelaria. Igualmente los ladrones pensaron que estaban rodeados por los efectivos y se dieron a la fuga. El fallido robo fue el pasado domingo minutos antes de la medianoche, en un predio perteneciente a una distribuidora de gas, en inmediaciones a la ruta nacional 12, altura del Kilómetro 1.372. De acuerdo al relato que habría brindado el único testigo del hecho, es decir el sereno de la citada empresa, fueron entre cuatro y cinco los desconocidos que lo sorprendieron en medio de la noche. Estaban encapuchados y hablaban con acento local. Dos de ellos portaban armas largas tipo rifles o fusiles, ya que el vigilador nocturno no habría podido describirlas con precisión. Otro de los integrantes de la peligrosa banda llevaba una pata de cabra. Según se supo, planeaban forzar uno de los accesos a las oficinas y abrir la caja fuerte. En todo momento le exigían al hombre que les diera la combinación de dicho cubículo metálico de seguridad, sin embargo el atemorizado sereno no tiene acceso a ese tipo de información. Al ingresar al lugar los malandras activaron un sensor de movimiento, que a su vez sonó en una empresa de seguridad privada que monitorea a distancia las alarmas. Desde ese lugar y por protocolo llamaron por teléfono a la distribuidora. Fue allí que los ladrones obligaron al vigilador nocturno a mentirles. Y como si se tratara de una serie de eventos que jugaran en contra de los delincuentes, aparecieron vehículos en la zona. Los ladrones creyeron que eran patrulleros y tras maniatar al sereno escaparon del lugar sin llevarse nada. Los supuestos móviles de la fuerza eran personas que iban a una fiesta que se celebraba en la zona. Luego de zafar de sus ataduras el hombre avisó a los uniformados y comenzó una investigación del caso. La gavilla que perpetró la tentativa de robo tampoco contaba con un dato que iba a ser la culminación de una jornada totalmente fallida para ellos. En la caja fuerte, de acuerdo a lo que relataron las fuentes, no había dinero. “Estaban destinados a irse con las manos vacías”, confió un efectivo a este Diario. Boqueteros hicieron de las suyasLa Policía investiga un audaz robo a un comercio posadeño y en la modalidad boqueteros. El o los malvivientes hicieron una perforación en el techo del lugar y de allí sustrajeron unos 5 mil pesos. Fue en una ferretería ubicada sobre la avenida Uruguay, a la altura del 5534, precisó el parte oficial de la Jefatura. De acuerdo al reporte de los uniformados, fue el propietario del citado negocio quien constató el hecho este lunes a la mañana y en horario de apertura. Se cree que el o los ladrones perpetraron el robo durante la madrugada. En ese sentido los investigadores buscaban imágenes de cámaras de seguridad de la zona que pueden haber captado o filmado el accionar de los malandras. Personal de la Policía Científica trabajó en la escena del hecho en busca de pistas o huellas, mientras que los efectivos de la Dirección Investigaciones se abocaron a la búsqueda de el o los delincuentes. Se le dio intervención a la Justicia de Instrucción en turno.





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