SAN VICENTE. El próximo miércoles 20 de mayo se cumplirá un mes del accidente que sufriera Marisol Da Silva (6 años) en un afluente del arroyo Tarumá y que casi le costó la vida. Hasta el momento la Municipalidad de esta ciudad no se hizo presente a reparar las alcantarillas ni a solucionar los reclamos de los habitantes de esa parte del barrio San Roque González, quienes ante la falta de respuestas se están organizando para ir a manifestarse frente a la sede comunal.El Concejo Deliberante emitió una comunicación para que el Ejecutivo lleve adelante un relevamiento de los arreglos que son necesarios hacer en el barrio. Así, se conoció que un mes antes de lo que le pasó a la niña, una mujer y su hija tuvieron un accidente similar en otra alcantarilla, a pocos metros del anterior.El lunes último, luego de tres semanas, el cuerpo deliberativo aprobó una comunicación a través de la cual pide que la Secretaría de Obras y Servicios Públicos recurra a técnicos de Vialidad Provincial para hacer un relevamiento de las obras que se tienen que ejecutar para darle seguridad a los habitantes de esa zona del barrio.Marisol Da Silva había caído en una alcantarilla y fue arrastrada por casi doscientos metros por la correntada cuando volvía de la escuela el lunes 20 de abril, bajo una fuerte e inesperada tormenta que se precipitó sobre la Capital de la Madera y sorprendió a mas de uno que no había salido preparado para tanta caída de agua. La niña volvía a su casa y luego de despedir a su compañerita de caminata, intentó cruzar por encima de una alcantarilla de un pequeño curso de agua que fue superado y desbordado por las aguas. La correntada hizo perder el equilibrio a la menor, el embudo de agua que se formaba en la cabecera de los tubos la “chupó” y dos mujeres que ocasionalmente observaban la situación, corrieron en su ayuda. Luego un hombre acudió, pero no pudieron evitar que fuera arrastrada por la fuerza del agua, al igual que las mujeres. Finalmente el hombre siguió el curso del agua y pudo sostener de la mochila a la niña y retirarla del curso de agua semidesvanecida, mientras que las mujeres salieron por sus propios medios.Al día siguiente del lamentable hecho, el secretario de Obras Públicas, Oscar Sosa, se hizo presente en el lugar y le dijo a los vecinos que no era posible invertir dinero en una obra muy grande porque en el lugar no vive mucha gente. De igual manera, según el relato de los vecinos, se comprometió en hacer algunas mejoras, sin embargo no apareció nadie más por el lugar desde el accidente.En primera personaMarcelo Pintos, vecino del barrio, explicó: “Estamos esperando que vengan a arreglar las alcantarillas. Hasta ahora no vino nadie. El sábado a la noche vino otra tormenta fuerte y el agua avanzó sobre mi casa y los tubos casi se desprendieron. Por esta calle ya no pueden pasar autos, lo hacen muy despacito y algunos ya cayeron”. Pintos siguió relatando que “hay vecinos que pretenden ir a la Municipalidad a manifestarse si no hay solución a nuestros reclamos. Acá en la otra calle casi murió una nena y dos mujeres y nos dicen que no pueden hacer una inversión que resulta muy grande. Eso lo dijo el encargado de Obras Públicas ‘Richi’ Sosa. Estamos abandonados por la Municipalidad”.Por su parte Sergio Bordón, que vive frente al lugar donde cayó la nena aportó: “Nos dijeron que acá vivimos poca gente, por eso no nos arreglan el camino y tampoco cambian la alcantarilla. Yo corrí a ayudar a la nenita y a las mujeres que trataban de sacarle, no pudimos porque la fuerza del agua era fuertísima. Cuando anda una máquina en el barrio le pedimos por favor que vengan y ni así vienen. Muchos vecinos propusieron para ir a la Municipalidad a hacer una manifestación. No sé si eso va a resultar. Yo fui a hablar con el jefe de Obras Públicas y me dijo que la máquina estaba rota. Al otro día fui a una colonia y esa misma máquina que dijo que estaba rota, estaba trabajando”.





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