PUERTO IGUAZÚ. El paro de actividades en esta ciudad afectó en gran medida al transporte público de pasajeros, porque adhirió a la medida de fuerza por completo, en tanto que el gremio de camioneros bloqueó el sector de cargas en la Aduana entre Puerto Iguazú (Argentina) y Foz (Brasil).En la ciudad de las Cataratas, el paro tuvo la mayor adhesión del Sindicato de Camioneros, a tal punto que un grupo del trabajadores afiliados a este sindicato se instaló en la Aduana argentina y bloqueó el paso en el sector de cargas para que ningún camión ingrese o salga del país. Por otro lado, los once vuelos cuyo arribo estaba previsto ayer en el aeropuerto internacional Cataratas del Iguazú fueron cancelados y los turistas que debían partir hacia otros destinos fueron obligados a quedarse un día más en esta ciudad, a la espera de que se levante la medida de fuerza.Los comercios abrieron normalmente sus locales, ya que ante la medida de 24 horas estimaron que no afectaría la labor diaria ni generaría desabastecimiento. Y el sector gastronómico anunció su adhesión, sin embargo solamente las oficinas administrativas estuvieron cerradas, ya que los mozos y restaurantes sí atendieron.Los trabajadores ya se habían organizado para asistir a sus trabajos en taxis y remises, que sí tuvieron mucho movimiento ayer, ya que los empleados de la empresa concesionaria de los colectivos habían anunciado que adherirían al paro de hoy. La misma empresa que presta el servicio urbano también frenó el traslado de sus líneas a las Cataratas y a las ciudades fronterizas de Foz de Iguazú y Ciudad del Este. En tanto, las entidades bancarias también mantuvieron sus puertas cerradas, aunque los cajeros tuvieron dinero disponible durante toda la jornada y se formaron largas filas. Las estaciones de servicios, a contramano de lo que ocurrió en otras localidades, sí trabajaron normalmente e incluso se formaron filas de diez minutos en algunas de ellas por el temor de los automovilistas de quedarse sin combustible toda la semana.San VicenteEl paro tuvo un alto acatamiento en la educación, bancos, transportes de media y larga distancia, y en menor medida en las estaciones de servicios y organismos nacionales.A pesar del temor de la sociedad sanvicentina, hubo acatamiento parcial en las estaciones de servicios y la venta de combustible no se vio afectada, aunque tampoco fue un día laboral normal, pues en las calles se vio a pocos automovilistas. En la ciudad se pudo conseguir combustible y no hubo necesidad de hacer colas para cargar nafta, aunque no todas las estaciones trabajaron.Las dos sucursales bancarias, Macro y Nación, estuvieron cerradas a la atención al público. El temor era que los cajeros automáticos quedaran sin dinero por el cobro de los empleados públicos, sin embargo esto no fue así. Lo que sí se notó en San Vicente fue una cierta cantidad de personas haciendo colas frente a los cajeros durante la madrugada.Los trabajadores de organismos nacionales no fueron a sus trabajos, sumándose al reclamo de los descuentos por el Impuesto a la Ganancias. En el caso de los medios de transporte de media y larga distancia, la adhesión al paro fue total. A la terminal de ómnibus local no ingresaron colectivos oriundos de otros municipios, ciudades o provincias, ni tampoco salieron. En cambio, sí hubo un normal movimiento entre los colectivos de las empresas locales que hacen recorridos en la zona urbana, suburbana y rural.





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