POSADAS. Al hombre lo buscaban desde el 25 de febrero de 2012, acusado de efectuar el disparo que impactó en el estómago y mató a un niño de trece años, en medio de la peor crisis policial de la historia de Misiones. Ayer, en un procedimiento efectuado a las 14, efectivos de la división Homicidios de la Policía de Misiones dieron con él. Lo capturaron en el barrio Mil Viviendas, en la vecina localidad correntina de Ituzaingó.Allí se había instalado a vivir y trabajar, en la creencia de que ya no lo buscaban. Ese fue el error que marcó su caída.Los sabuesos estaban tras sus pasos hacía un mes aproximadamente, con conocimiento del Juzgado de Instrucción 2 de Posadas, a cargo del magistrado César Raúl Yaya.El hombre, de 43 años, fue sindicado por los testigos como autor del disparo que acabó con la vida del menor.Los investigadores se disponían ayer, en horas de la tarde, a trasladarlo a la Dirección Investigaciones, donde permanecerá hasta que sea citado a prestar declaración indagatoria ante el juez interviniente.El crimen de Lucas Gabriel Olivera ocurrió el 25 de febrero de 2012, alrededor de las 3.Una teoría indica que el menor se acercó a observar el enfrentamiento -una verdadera batalla campal- entre dos gavillas de pendencieros y que en esa circunstancia fue blanco de un proyectil calibre 22.El lamentable episodio se registró en inmediaciones de las calles 174 y 57, en el corazón del barrio A4.Muy cerca de ahí, días antes, un grupo de forajidos había incendiado intencionalmente la casa de una vecina que osó denunciarlos.El dato no era menor. Reflejaba, con una claridad meridiana, que ese conglomerado habitacional era tierra de nadie, sobre todo cuando el sol se escondía. Y tal vez, lo siga siendo.En ese sector, unos treinta jóvenes y no tanto se enfrentaron en una brutal contienda, donde hubo de todo.Lamentablemente, se cobró la vida de un niño de trece años, cuyos familiares, probablemente, recién ahora comiencen a recobrar la fe en un eventual castigo al autor.





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