PEKÍN, China (Medios Digitales-Agencias). Los presidentes de China, Xi Jinping, y de Rusia, Vladímir Putin, se comprometieron a estrechar las relaciones entre los dos países en ámbitos desde el político al económico en su reunión bilateral celebrada en Shanghai, la segunda de ambos en tres meses. Pero el gran acuerdo para suministrar gas ruso a China durante treinta años que se negocia desde hace una década y cuyo cierre se anticipaba ayer, tendrá que esperar un poco más.Los dos jefes de Estado se reunieron antes de la inauguración de la IV Conferencia sobre Interacción y Medidas de Desarrollo de la Confianza en Asia (CICA), un foro de cooperación regional que se inaugurará hoy oficialmente en la capital económica de China y, junto a la celebración de maniobras militares conjuntas, la razón para el primer viaje de Putin a China desde la llegada de Xi al poder, hace 14 meses.La reunión entre ambos mandatarios, que han tenido buen cuidado en cultivar su mutua amistad en el último año, llegaba en momentos en los que las relaciones de ambos con EEUU, la gran potencia mundial, atraviesan importantes baches. En el caso del ruso, debido a la crisis ucraniana, y en el caso chino, a las suspicacias en torno a sus disputas territoriales se ha sumado desde la imputación estadounidense de cinco militares chinos por cargos de ciberespionaje. Y Xi y Putin cerraron filas. Su alianza, según dijo el presidente chino, citado por la agencia china Xinhua, es “una opción inevitable” para el desarrollo de un mundo multipolar. Xi, cuyo país ha mantenido una neutralidad declarada en la crisis ucraniana pero ha evitado criticar la intervención rusa en Crimea, ofreció también una mano a su homólogo con un comunicado sobre Ucrania en el que se pide a las partes que actúen “con moderación, eviten actos que puedan causar una escalada en el conflicto y busquen una solución pacífica”. Pero, en un gesto hacia Putin, se describe la crisis como una situación “interna”.Convocaron a embajador de EEUUChina acusó a Estados Unidos de “hipocresía” y convocó al embajador norteamericano en una enérgica respuesta a la inculpación en Estados Unidos de cinco oficiales del ejército del país asiático por “piratería informática” y “espionaje económico”.Las autoridades chinas, afirmaron que esas acusaciones eran “absurdas” y se apoyaban en “hechos inventados”, denunciando a su vez las acciones estadounidenses en materia de seguridad informática.“Desde Wikileaks hasta el caso Snowden, la hipocresía de Estados Unidos y su recurso a una doble moral en materia de seguridad informática han quedado en evidencia desde hace mucho tiempo” insistió el Ministerio de Defensa.





Discussion about this post