POSADAS. El Gobierno de Brasil sigue mostrando diferencias con su par argentino. Del otro lado de la orilla, la administración de Dilma Rousseff busca hacer llegar toda la información posible a la región donde se proyecta construir el complejo hidroeléctrico Garabí-Panambí sobre el río Uruguay, con fuerte oposición de los misioneros.Días atrás, uno de los diarios más importantes de Río Grande Do Sul publicó un informe donde los vecinos de municipios brasileños que se verían afectados por las mencionadas represas, revelaron la incertidumbre y la falta de información sobre el futuro social, laboral y económico de la región fronteriza con Misiones en Argentina.Acusando recibo, el director de generación de la empresa brasileña Eletrobras, Valter Cardeal, convocó al gobernador estadual Tarso Genro, a los prefeitos (intendentes municipales), cámaras empresarias y otros sectores de la comunidad, a un encuentro donde se expuso la información demandada.Allí, Cardeal se comprometió a que “todas las ciudades participarán en el proyecto, porque tendrán un salto en la calidad de vida y la infraestructura, como está sucediendo en todas las regiones de Brasil en que Eletrobras participa en proyectos de energía hidroeléctrica. La inversión técnica y económica es viable, pero los problemas sociales y ambientales son los que definirán la continuidad de los estudios”, aseguró el directivo de Eletrobras, buscando el apoyo ciudadano a la resistencia a más mega represas en la región.“Sé de la angustia de todos, pero sólo ahora en 2014, tenemos las condiciones necesarias para iniciar el proceso. Vamos a escuchar a todos: el gobierno del Estado, alcaldes y las demandas de las comunidades regionales que se verán afectadas por el proyecto”, aseguró.Según Cardeal, proyectan que el complejo hidroeléctrico Garabí-Panambí pueda generar 2.200 mw de potencia “para ser dividido en partes iguales entre los dos países”. El proyecto tiene un costo estimado de 5,2 billones de dólares. El estudio de inventarios ya fue realizado, estimando que la represa Garabí tendría unos 40 metros de altura y 3.200 metros de longitud, mientras que la presa Panambí, tendría unos 40 metros de altura y mil metros de largo.A la espera del estudioLa ubicación exacta, sin embargo, sólo se conocerá después de los estudios geológicos específicos sobre los sitios. En los estudios de inventario se decidió provisoriamente que la represa Garabí se ubicaría unos seis kilómetros río abajo de la ciudad de Garruchos mientras Panambí se ubicaría cerca de nueve kilómetros aguas arriba de la ciudad de Puerto Vera Cruz, Brasil y Panambí en Argentina.En Brasil, el ejecutivo de Eletrobras confirmó que el embalse Garabí afectará las zonas de los municipios de Garruchos, Santo Antônio das Missões, São Nicolau, Pirapó, Roque Gonzales, Porto Vera Cruz, Porto Lucena y Porto Xavier. Mientras que Panambí tendrá impacto en los municipios de Alecrim, Doutor Maurício Cardoso, Novo Machado, Porto Mauá, Santo Cristo, Tucunduva, Tuparendi, Crissiumal, Derrubadas, Esperança do Sul y Tiradentes do Sul.Desde el Gobierno brasileño, ratificaron que “las obras de construcción de las usinas hidroeléctricas sólo pueden iniciarse después de la aprobación de los estudios de viabilidad, estudios de impacto ambiental, los proyectos básicos y de concesión de permisos ambientales por parte de los gobiernos de Brasil y Argentina. Después de la aprobación, las obras tienen un plazo de cinco años para su finalización”.Lamentablemente, en ninguna ocasión se tuvo en cuenta la ley provincial de plebiscito obligatorio previo a la construcción de cualquier emprendimiento hidroeléctrico que rige en Misiones, norma de la que un sector de la renovación viene haciendo bandera como un derecho sobre los recursos hidráulicos que parece no existir como tal frente a la ambición nacional.




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