POSADAS. El proyecto de represa hidroeléctrica de “Paraná Medio” no es nuevo, data de varias décadas. Sin embargo, el rechazo que generan estos megaemprendimientos en la región sobre los ríos Paraná y Uruguay, han llevado al Gobierno nacional a no avanzar sobre la construcción de la usina entre las provincias de Santa Fe y Entre Ríos. Precisamente, la última tiene en plena vigencia su Constitución provincial y una ley que obliga a mantener a los “ríos libres” de estos emprendimientos.Esta razón, sumada a la posición crítica uruguaya sobre el proyecto Garabí-Panambí entre Argentina y Brasil, habrían llevado al Gobierno nacional a reelaborar “Paraná Medio” con otras características y hasta presentarlo a empresarios extranjeros bajo el nombre de “Río de Llanura”, para conseguir el financiamiento necesario para su concreción.La posible reactivación de la represa, puso en alerta a la Alianza Sistema de Humedales y la Red Delta del Paraná (que componen entidades ambientalistas de las provincias del litoral incluida Misiones y de Paraguay), quienes pedirán mediante el acceso a la información pública, la información al Estado sobre la polémica iniciativa. Incluso se promovieron pedidos de informes en el Congreso que aun siguen en tratamiento legislativo.¿Antes que Garabí? La noticia oficial pasó desapercibida para muchos, porque oficialmente el Ministerio de Planificación Federal apenas informó que “Julio De Vido, recibió en su despacho a directivos de Goldman Sachs & Co, uno de los principales bancos de inversión del mundo, quienes mostraron interés en los proyectos para 15 obras estratégicas -hidroeléctricas, hídricas y de comunicaciones- por alrededor de 20 mil millones de dólares”.En ese paquete, el rumor que va camino a confirmarse, es que está la represa “Río de Llanura”, que tendría una generación de potencia de 600 MW con un calculó de costos de 1.700 millones de dólares, estimándose su fecha de licitación para noviembre de 2014. Según el último proyecto estudiado para la represa, estaría ubicada entre las provincias de Corrientes (Lavalle) y Santa Fe (Guadalupe Norte) y permitiría el aprovechamiento de 12.000 m3 del módulo medio del Río Paraná, más los 6.000 m3 que aporta en la zona el Río Paraguay, en total un módulo de base de 18.000 m3, por segundo.Sin embargo, la provincia de Corrientes dijo no conocer aun detalles de la iniciativa nacional.Trascendió que hacer una represa como “Paraná Medio Norte”, se considera “más viable que la represa de Garabí”. Y se fundamentó que “además serviría de ‘tapón’ ideal para controlar eventuales efectos negativos posibles de las represas de Itaipú y Yacyretá aguas arriba”.En materia de impacto ambiental, desde Entre Ríos se advirtió que se afectarían dos sitios denominadas Ramsar (áreas naturales protegidas de humedales de importancia nacional e internacional), de más de un millón de hectáreas en total. Las mismas forman parte de la lista de la Convención Internacional de protección de los humedales de importancia Internacional” y dejarlos bajo agua con la represa se convertiría en otro escándalo.Jorge Daneri, un integrante de la fundación M´Bigüá, advirtió que la construcción de la megarepresa “pondrá en crisis el funcionamiento natural de los Esteros del Iberá”; “interviene en una escala enorme en el tercer espacio territorial de mayor diversidad biológica de la Argentina, casi desconocido por la ciencia nacional (no se ha estudiado aproximadamente más de entre el 5 a 10 por ciento de la misma)”; “atenta contra todas las últimas Resoluciones de la Unión Mundial para la Conservación de la Naturaleza sobre la preservación y sustentabilidad de este enorme corredor de agua dulce y biológico”; y “desconoce las recomendaciones de la Comisión Mundial de Represas sobre mega represas, precisamente, en ríos de llanura, un absurdo total del nuevo nombre propuesto, casi como una broma no solo de mal gusto, sino patética”.En los despachos oficiales, en Buenos Aires, aun esta fresca la advertencia de Uruguay sobre el proyecto del complejo hidroeléctrico de Garabí-Panambí: “Argentina debe informar a Uruguay de un emprendimiento así porque estará ubicado sobre el río Uruguay tal como marca el Estatuto firmado en 1973 entre ambas naciones. Cualquier proyecto similar deberá ser notificado ante la Comisión Administradora del río Uruguay”. Por esa razón, Argentina y Brasil se obligarían a sumar a un tercer país en la negociación por Garabí-Panambí. Y sería el punto por el cual se puso acento en otra represa, pero sobre el río Paraná.Rechazo de ambientalistasDesde Entre Ríos, el director ejecutivo de la fundación ambientalista “M´Bigüa”, rechazó la posibilidad de que la represa se concrete en cualquiera de las zonas proyectadas (Paraná medio o norte), aun si estuviese construida entre las provincia de Corrientes y Santa Fe.Diego Rodriguez dijo a PRIMERA EDICIÓN que en Entre Ríos “hay una Constitución provincial vigente y debe respetarse”. Y consideró que “Es necesario una concertación federal para proyectos que tengan implicancias interjurisdiccionales”.Al respecto cabe recordar que la provincia de Entre Ríos se declaró libre de nuevas represas sobre los ríos Paraná y Uruguay gracias a la sanción de la Ley 9092 del 25 de septiembre de 1997, que propició el ex gobernador Jorge Busti, extendida en 2002 también al río Gualeguay. La norma fue llevada al artículo 85 de la constitución provincial, al ser esta reformada en 2008.Rodriguez resaltó que las entidades ambientalistas que conforman la Red Delta del Paraná como Alianza Sistemas de Humedales “están en estado de alerta ante el avance del gobierno nacional en lo que llaman ‘obras estratégicas’, entre los que se incluyen proyectos de varias represas hidroeléctricas. También consideramos que el medio ambiente y la gente no tienen por qué pagar el precio de años de desidia y falta de control a las empresas de energía privatizadas durante el menemismo”.El director Ejecutivo de “M´Bigüá
;” reiteró que “iniciaremos los pasos formales para lograr información oficial clara sobre éste tema, también de suma importancia para nosotros; máxime a partir de los llamados a licitaciones que se han publicado” durante el año pasado para un “Estudio de Inventario y Pre-factibilidad del Aprovechamiento Hidroeléctrico Sustentable de un rio de llanura”, a financiarse con el préstamo N° 6567 de la Corporación Andina de Fomento (CAF).




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