BUENOS AIRES (DyN). El Gobierno dispuso el envío a Córdoba de “mil efectivos de las fuerzas federales” y advirtió que “no va a permitir la extorsión por parte de algunos sectores de la Policía”, luego de que se denunciaran intentos para promover una nueva revuelta entre los uniformados de esa provincia.La decisión de la Casa Rosada se produjo ante la detención en Córdoba de 17 personas, entre ellos 16 policías y una ex agente y esposa de un efectivo, por su participación en el autoacuartelamiento de la fuerza provincial en diciembre pasado, que derivó en saqueos generalizados en la capital.Al respecto, el jefe de la Policía de Córdoba, Julio César Suárez, aseguró estar “convencido” de que al menos los cuatro efectivos pasados a situación pasiva estaban impulsando un nuevo autoacuartelamiento.“No vamos a permitir la extorsión por parte de algunos sectores porque, hay que recalcarlo, no es toda la Policía, son algunos pequeños grupos dentro de la Policía que todavía no se adaptan a vivir en convivencia con la democracia”, aseveró Berni.El secretario de Seguridad confirmó que ya fueron enviados a Córdoba “más de mil efectivos de las tres fuerzas de seguridad dependientes del ministerio: la Gendarmería, la Policía Federal y la Policía de Seguridad Aeroportuaria” como medida preventiva.Berni ratificó sus críticas contra los uniformados que promueven protestas: “Se creen que porque la Constitución le ha dado un arma tienen derecho a extorsionar a quienes les dieron un arma”.“Por instrucción de la presidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, el secretario de Seguridad, Sergio Berni, ha establecido los mecanismos necesarios para el envío de mil agentes de las fuerzas federales en materia de seguridad preventiva frente a eventuales acciones de la Policía de la provincia de Córdoba”, anunció el jefe de Gabinete Jorge Capitanich.El jefe de ministros recordó que la seguridad interna depende de las provincias y dejó en claro que la medida fue dispuesta a partir de “un requerimiento formal” del gobernador cordobés, José Manuel De la Sota.“El Tribunal de Conducta Policial de Córdoba sancionó a cuatro efectivos como una medida preventiva en virtud de que han promovido un proceso de acuartelamiento similar a lo registrado” el 3 de diciembre pasado “con los disturbios y saqueos acaecidos que ha involucrado a miembros de la fuerza”, detalló Capitanich.El jefe de la Policía de Córdoba ratificó que los policías pasados “preventivamente” a situación pasiva querían “promover” un autoacuartelamiento.“Me comentaron que hay grupos minúsculos de policías, que no tienen una vocación de servicio”, advirtió Suárez. “Desobediencia e instigación”El fiscal Raúl Garzón dispuso la detención de los 16 agentes, por haberse autoacuartelado el 3 y 4 de diciembre pasados.La medida también alcanzó a Adriana Rearte, quien habría instigado la protesta de los policías.A todos se les imputa el delito de “desobediencia a la autoridad” e “instigación a cometer delito”.El fiscal entendió que los agentes desoyeron las órdenes de sus jefes de turno en el sentido de retomar sus funciones y, por el contrario, azuzaron a sus compañeros a desobedecer y extender la protesta.De hallarse culpables, las penas para estos policías van desde los dos hasta los seis años de prisión.Garzón dijo que “se logró la individualización de cada uno a través de la geolocalización satelital de sus móviles que cerca de las 3 estaban apostados sobre la avenida Sabattini y a través de sus radios recibieron la orden de volver al servicio y la desoyeron y además se quitaron sus insignias para no ser individualizados”.





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