POSADAS. Desde el gabinete educativo provincial destacaron que más de la mitad de los alumnos que concluyeron el segundo grado alcanzó una fluidez de lectura satisfactoria, acorde a los estándares internacionales.Durante el 2013, realizaron evaluaciones en diferentes establecimientos educativos de la jurisdicción. Participaron alrededor de 20 mil alumnos, de los cuales 2.760 fueron evaluados en agosto, 4.961 en abril y 11.769 en noviembre. Los resultados mostraron una clara mejora en los procesos de aprendizaje de lectura en 2º grado: el 56,4% de los alumnos evaluados alcanzó un nivel de fluidez de entre 50 y 60 palabras por minuto, es decir, los niveles considerados aceptables. El 22,3% alcanzó entre 20 y 50 palabras por minuto y el 21,3% no alcanzó las 20 palabras por minuto.Las referencias utilizadas por el Banco Mundial sostienen que un alumno que concluye el segundo grado de la primaria debe alcanzar un adecuado nivel de fluidez de lectura, que le permita continuar en los grados siguientes con capacidad y atributos para leer y estudiar las restantes asignaturas (lengua y literatura, ciencias sociales, ciencias naturales, etcétera).Se entiende por fluidez lectora a la habilidad para leer un texto con precisión, ritmo y expresividad. Según la perspectiva del Banco Mundial, la velocidad a la que leen los niños está directamente relacionada con la comprensión de su lectura. De acuerdo a los estándares internacionales de lectura, a esa edad se debe poder leer entre 50 y 60 palabras por minuto; al finalizar tercer grado 90 palabras y al finalizar cuarto, 110 palabras por minuto. “Mucho por mejorar aún”En 2012 un relevamiento similar había mostrado grandes deficiencias en la comprensión lectora. La Dirección de Educación Primaria de la provincia junto a los supervisores habían evaluado en lectura y matemática a los niños que terminaban segundo grado. Los resultados fueron diversos, con una gran cantidad de niños por debajo y otros muy por debajo de las sesenta palabras por minuto.Si bien los números han mejorado en el transcurso del 2013, desde el Gobierno educativo provincial sostienen que “aún quedan muchos caminos para seguir recorriendo a fin de lograr que el 44% de los alumnos que aún no alcanza los objetivos fijados, lo pueda cumplir al concluir el segundo grado”.Lo que los números no muestranAl igual que las pruebas PISA, estas investigaciones cuantitativas de los conocimientos y capacidades de los estudiantes son resistidas por algunos sectores de docentes, pedagogos y especialistas en educación.Algunos señalan la parcialidad que representa contar cuántas palabras por minuto lee un niño y no investigar desde una mirada más subjetiva “qué le pasa al niño con eso qué lee”, es decir, qué elige para leer, cómo interpreta lo que leyó, qué aprende, qué sensaciones experimenta al hacerlo, qué reflexiones y nuevas ideas le generan los textos leídos, etcétera.En relación al acceso a la lectura infantil y juvenil, que en Argentina tiene un desarrollo cada vez más enriquecedor, una tarea pendiente y que pronto iniciará la recientemente constituida Asociación de Bibliotecarios de Misiones, es relevar la cantidad de escuelas que cuentan con bibliotecas, qué acceso tienen los niños a ellas, si cuentan o no con bibliotecarios, ya que estos son los principales mediadores entre los libros y los niños, pero muy pocas escuelas los tienen.




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