OBERÁ Y APÓSTOLES. El 2 de octubre de 2000 un camión que transportaba en su carrocería a 28 tareferos se quedó sin frenos y volcó, arrastrando a la muerte a dos hombres, una mujer y un niño, otros se quedaron con graves secuelas.Ocurrió en la ruta provincial 2, a la altura de Colonia Aurora, y por ello a los fallecidos se los bautizó como los “Mártires de Aurora”. Oscar Rodríguez en ese momento tenía 26 años, hoy tiene 38 y desde aquel fatídico día su vida dio un giro muy importante. Una cadena de irresponsabilidades provocó este trágico hecho. “Salimos de Oberá y nos íbamos a Nueve de Julio, el accidente ocurrió a las 12.45. Cuando el camión dio el primer vuelco yo volé y dio tres vueltas más, cuando me quise levantar para ayudar a mis compañeros que estaban desparramados y lastimados, me di cuenta que la pierna izquierda estaba molida. En ningún momento perdí el conocimiento, con otro compañero nos queríamos tirar, pero como había muchas piedras grandes yo me senté no más y dije que sea lo que Dios quiera. Un compañero, Pedro Vera, se acercó para ayudarme arrastrándose porque perdió la pierna en el accidente, le arrancó la pierna que estaba al lado mio. Él agarró la pierna y se sentó en una sombra. Fue horrible ese momento, sentí impotencia y bronca, muchos gritaban y pedían ayuda”, recordó. Este es uno de los casos testigo del abandono y la desidia en la que viven hoy los sobrevivientes del accidente. Algunos pudieron volver a tarefear, otros se las rebuscan haciendo changas para ganarse el pan de cada día y mantener a sus familias. Con la limitación de haber perdido la pierna izquierda a la altura de la rodilla, trabajar no se le hizo fácil. Oscar hace algunos años vende CD y otros artículos en la Plaza San Martín, aunque no gana demasiado, tampoco se queja porque eso le permite tratar de salir adelante.Después de tantos años, aún hoy las pesadillas y los temores forman parte de la vida de Oscar que por haber perdido su pierna abandonó su mayor pasión que era el fútbol. Con los ojos llenos de lágrimas relató a PRIMERA EDICIÓN, “toda la semana estaba trabajando para mi familia y los domingos jugaba al fútbol, porque era mi pasión. Muchas noches sueño que puedo caminar o que estoy jugando. Mi vida cambió el 80% al perder la pierna y gracias a la solidaridad de una señora tengo la prótesis y siempre voy a estar agradecido. El apoyo de mi familia y mis amigos fue fundamental para no deprimirme, le puse todas las ganas para salir adelante”. Sin justicia ni ayuda socialActualmente Oscar, su actual esposa y su hija de un año y ocho meses viven en Villa Stemberg en un espacio verde: “Entré ahí, hice mi casita y ahí vivo con mi familia. La casita es de machimbre y con techo de cartón, cuando llueve gotea por todos lados. El terreno es de 10×12, está la casa y la letrina. Nadie sabe lo que sufrimos, según la Justicia la Superitendencia de la provincia tiene que pagarnos la indemnización, la Justicia determinó que ellos son los responsables porque no se realizan los controles. Las autoridades en ese momento nos prometieron viviendas, prótesis, ayuda psicológica y la pensión vitalicia, pero no se cumplió con nada, no tuvimos ninguna respuesta hasta ahora”, dijo. El lunes 17 de junio cuando ocurrió la última tragedia él se encontraba trabajando. Con la voz entrecortada dijo: “Sentí que me pasó a mi otra vez y volví a recordar todo con mucho dolor, no quise ir al hospital, porque me puse muy mal porque por descuido murieron ocho compañeros. La tarefa fue mi trabajo desde los 11 años, trabajé con varios patrones, algunos nos llevaban en camiones en buenas condiciones con caja y carpa y otros nos llevaban con los camiones con barandas no más, pero había que trabajar”. “El Gobierno debería tomar conciencia y solucionar el tema del traslado y las condiciones en las que se trabaja, hay que controlar todo si todos están en blanco, que no vayan menores, hay que hacer cumplir la ley”, agregó.La agrupación Mártires de Aurora tiene unos 20 integrantes y plantean reunirse con los tareferos accidentados de Villa Bonita: “Queremos buscar una estrategia para lograr soluciones no queremos conflictos, no queremos que esto quede en el olvido”, finalizó Oscar.Otro camión en ApóstolesEn el marco de un operativo llevado a cabo por la subsecretaría de la Transportes, se procedió a la retención de dos camiones que circulaban trasladando a cuadrillas de tareferos, quienes viajaban en la carrocería y en condiciones violatorias a las leyes viales y a la Ley de Regulación del Trabajo Agrario. Fue en Apóstoles.El operativo detectó el paso de los camiones promediando las seis de la mañana, cuando aún había oscuridad. Los tareferos habían sido recogidos de un barrio apostoleño. Según trascendió, en uno de los camiones viajaban unos 25 trabajadores rurales, y en el otro unos seis. Ambos camiones se dirigían a plantaciones de yerba mate de la zona, y pertenecerían a una empresa que se dedica a la contratación y tercerización de cuadrillas de peones.





Discussion about this post