Las autoridades de Paraguay mantienen un monitoreo permanente del río Paraná ante la posibilidad de una nueva crecida que podría agravar las inundaciones en distintas localidades ribereñas cercanas a la Argentina. Una de las situaciones más preocupantes se registra en Ayolas, ciudad del departamento paraguayo de Misiones, donde más de mil familias debieron abandonar sus viviendas y permanecen bajo asistencia mientras persiste la amenaza de un nuevo aumento del caudal.
De acuerdo con los últimos reportes, el nivel del Paraná había alcanzado los 6,40 metros y posteriormente descendió a 6,30 metros durante el lunes. Sin embargo, las autoridades advirtieron que esta disminución podría ser temporal, debido a la inestabilidad climática y las condiciones asociadas al fenómeno de El Niño, que mantienen el riesgo de nuevas inundaciones en la región.
El intendente electo de Ayolas, José Mutti, informó que actualmente se contabilizan 1.040 familias evacuadas, lo que representa un total de 3.244 personas afectadas. De ese número, 221 familias permanecen distribuidas en 17 campamentos habilitados, mientras que otras 819 encontraron alojamiento en viviendas de familiares o inmuebles alquilados.
Entre los sectores más afectados se encuentran los barrios San José, San Rafael y María Auxiliadora, además de la compañía Tingó y el barrio San Antonio, donde el agua avanzó hasta una cuadra de la calle principal. La posibilidad de una nueva subida del Paraná genera preocupación por las familias que todavía permanecen en zonas vulnerables y podrían necesitar ser evacuadas en los próximos días.
Ante este escenario, las autoridades paraguayas mantienen un operativo de asistencia en coordinación con la Entidad Binacional Yacyretá, la Secretaría de Emergencia Nacional y el Centro de Operaciones de Emergencia. Los damnificados alojados en campamentos reciben alimentación, atención sanitaria, colchones y otros elementos básicos, mientras se prepara la distribución de kits de víveres para quienes permanecen fuera de los refugios. También se solicitaron pañales, mosquiteros y materiales para ampliar los espacios de alojamiento temporal.
En paralelo, más de 200 voluntarios y efectivos militares colaboran con las tareas de asistencia, que incluyeron la construcción de 50 viviendas temporales y el rescate de animales en las zonas inundadas. Mientras continúan estos trabajos, Paraguay sigue de cerca la evolución del Paraná y las condiciones meteorológicas, especialmente en las localidades próximas a la frontera argentina, ante la posibilidad de que nuevas precipitaciones incrementen el número de personas afectadas.
Fuente: La Tribuna Py










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