
No todo lo que aparece sobre el escenario de “Las Costureras” fue construido para representar el pasado. Entre los muebles y elementos que recrean el taller de Paquito Jamandreu hay una máquina de coser que atravesó realmente una parte de aquella historia: fue entregada por la Fundación Eva Perón a la abuela de una de las actrices y, varias décadas después, terminó convertida en parte de una obra que habla precisamente de trabajo, mujeres, derechos y memoria.
Ese cruce entre ficción teatral e historia volverá a escena este sábado 17 de octubre, cuando El Bastión Teatro presente una nueva función de la pieza escrita por Adriana Tursi y dirigida por Estrella Asuad, a las 21 en el Auditorio EDR, ubicado en 3 de Febrero 1660 de Posadas. La fecha tampoco fue elegida al azar: la compañía decidió volver a representarla en un nuevo aniversario de la movilización del 17 de octubre de 1945, uno de los acontecimientos centrales de la historia del peronismo y un episodio en el que Eva Duarte adquirió un protagonismo decisivo.
La obra comenzó a tomar forma dentro del grupo a mediados de 2024, se estrenó en 2025 y desde entonces recorrió diferentes salas independientes de Posadas. PRIMERA EDICIÓN ya acompañó aquel primer año de presentaciones, cuando la propuesta fue presentada como un recorrido por la memoria y la transformación de Eva Duarte desde la mirada de las mujeres del taller de Jamandreu. Ahora, en su segundo año sobre las tablas, Bastión vuelve sobre aquella historia con una puesta que Asuad define como especialmente significativa para el grupo.
“Es un texto de Adriana Tursi, una dramaturga de Buenos Aires que se especializa, si se quiere, en dramaturgia histórica, en poner la memoria sobre el escenario”, explicó la directora en diálogo con FM 89.3 Santa María de las Misiones. La pieza parte de hechos reales, aunque los diálogos pertenecen al terreno de la ficción, y sigue a un grupo de costureras que trabaja en el taller de Paquito Jamandreu mientras confecciona el vestuario de una joven Eva Duarte que, en 1945, se aproxima a convertirse en primera dama.
Desde ese punto, la historia avanza durante una década y acompaña tanto los cambios políticos del país como las transformaciones que atraviesan esas mujeres. El recorrido llega hasta 1955 y la denominada Revolución Libertadora, cuando aquellas mismas costureras pasan de confeccionar ropa para Eva Perón a custodiar simbólicamente el legado de su vestuario y de una época que modificó también sus propias expectativas.
Para Asuad, ese vínculo entre la historia política y la vida cotidiana fue una de las razones que impulsaron al grupo a asumir el proyecto. Recordó que empezaron a trabajar en la obra en un momento en el que, según su mirada, la cultura atravesaba fuertes cuestionamientos y restricciones, y consideraron necesario recurrir al teatro para volver a poner determinados procesos históricos en discusión.
“Nos parecía que se necesitaba poner la memoria en el escenario”, resumió. Desde esa perspectiva, sostuvo que Eva Duarte es una figura que, más allá de las diferencias ideológicas, permite abordar transformaciones concretas que atravesaron a las mujeres argentinas durante aquellos años.
Cuando los sueños de las costureras entran en la historia
La obra no presenta esos cambios únicamente a través de grandes acontecimientos políticos. Asuad explicó que el relato se construye desde los sueños de mujeres trabajadoras que empiezan a reconocer en los hechos históricos posibilidades que antes parecían lejanas.
Uno de esos momentos aparece cuando las protagonistas conocen la sanción del sufragio femenino y advierten que podrán ejercer un derecho que durante décadas había sido reclamado y discutido. Otro tiene que ver con las políticas desplegadas a través de la Fundación Eva Perón, entre ellas la entrega de máquinas de coser que permitieron a muchas mujeres desarrollar una actividad remunerada, incluso desde sus propias casas.
Ese último aspecto tiene una resonancia especial en esta producción porque una de esas máquinas está físicamente presente en escena. Según contó Asuad, el objeto perteneció a la abuela de una de las integrantes del elenco y había sido entregado originalmente por la Fundación Eva Perón. De esa manera, un elemento que podría haber sido simplemente reconstruido como parte de la escenografía conserva una vinculación directa con las políticas y experiencias que la propia obra representa.
La producción también se apoya en el trabajo colectivo característico del teatro independiente. La directora destacó que, además de quienes actúan, participaron numerosas personas en el diseño de la puesta y en la construcción artesanal de parte del mobiliario utilizado durante las funciones. Para Bastión, esa tarea conjunta forma parte de una manera de hacer teatro en Misiones en la que una obra no se agota en quienes aparecen frente al público, sino que depende de una red de artistas y colaboradores que construye cada detalle.
En el escenario estarán Fer Piccini, Maru Bazzani, Silvia Nudelman y Eduardo Ezcurra.
Una función elegida para el 17 de octubre
La decisión de presentar nuevamente la obra en esta fecha responde a una práctica que Bastión viene sosteniendo: buscar momentos históricos significativos para volver a poner la pieza en escena. En esta ocasión, el aniversario del 17 de octubre funciona como marco para un relato que justamente comienza en 1945 y acompaña el recorrido de Eva Duarte durante los años siguientes.
“Elegimos siempre fechas emblemáticas”, explicó Asuad. Para la directora, la función puede funcionar también como cierre cultural de las distintas actividades previstas durante la jornada, con una propuesta que permite revisar aquella etapa desde un lenguaje distinto al de los actos políticos o las conmemoraciones tradicionales.
La presentación será este sábado 17 de octubre a las 21 en el Auditorio EDR, 3 de Febrero 1660, un espacio en el que Bastión Teatro todavía no había presentado esta obra. Las entradas tendrán un costo de 12 mil pesos las anticipadas y 15 mil pesos en la puerta. También pueden gestionarse reservas y consultas a través de los números 3764-806272 y 3764-114298.
Después de dos años de trabajo, la directora sostiene que “Las Costureras” conserva para el grupo un significado especial porque permite reunir varias dimensiones de una misma experiencia: el trabajo del teatro independiente, la memoria histórica, las conquistas de las mujeres y una figura como Eva Perón observada no desde los grandes discursos, sino desde quienes cosían a su alrededor.
Y quizá ningún elemento sintetice mejor esa intención que la vieja máquina que vuelve a funcionar como parte de la escena. En una obra donde varias mujeres cosen el vestuario de Evita mientras también imaginan otro futuro para ellas mismas, uno de los objetos utilizados no necesita representar aquella época: realmente proviene de ella.












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