Una escuela primaria quedó con solo dos maestras porque el Consejo General de Educación (CGE) se niega a nombrar una suplente de la docente de quinto, sexto y séptimo grado que a partir de este año fue designada como directora interina de la institución, por lo que solicitó licencia por cargo de mayor jerarquía.
Se trata de la Escuela 632 de Mbopicuá, Puerto Rico, que tiene en total 38 alumnos de primero a séptimo grado. La institución primaria siempre tuvo grados acoplados porque cuenta con tres maestras, pero, a partir de este ciclo lectivo, con la licencia de la directora Graciela Freiberger a su cargo de maestra, solo quedaron dos docentes para enseñar a los chicos de los siete grados.
El problema no es el número de alumnos que tiene a cargo cada docente (16 niños están en el plurigrado de primero, segundo y tercer grado y 22 chicos en el plurigrado de cuarto, quinto y sexto) sino las diferencias de edades y propuestas pedagógicas que se ven obligadas a articular en forma simultánea y en un mismo espacio.
“Los chicos están muy atrasados”
Según contaron docentes y padres, presentaron numerosas notas a la supervisora y al CGE pero su pedido no fue escuchado. Ni siquiera se tuvo en cuenta que la escuela es de jornada completa, es decir los alumnos cumplen ocho horas de actividad en la institución, de 8 a 16 horas.
“Según se nos ha informado, el Consejo General de Educación no estaría otorgando la suplencia debido a la baja matrícula escolar. Sin embargo, consideramos que evaluar esta situación únicamente en función de la cantidad de alumnos deja de lado aspectos fundamentales de la realidad pedagógica que se vive diariamente en el aula.
En un mismo espacio conviven niños de aproximadamente 9 años, junto con otros que tienen hasta 14 años. Esta diferencia de edades, sumada a los distintos niveles de desarrollo, ritmos de aprendizaje, necesidades e intereses, representa un desafío importante para la enseñanza y la convivencia escolar”, argumentaron.
Según precisó la mamá de uno de los alumnos, Mirta Frías, a PRIMERA EDICIÓN, “en una misma aula hay chicos desde los 9 a 14 años, con problemáticas muy distintas e incluso hay chicos con discapacidades porque esta escuela rural es la única de la colonia”.
Advirtió además que la situación se fue agravando a lo largo del año “porque los chicos están cada vez muy atrasados con los contenidos pese a que vemos que la docente del grado acoplado de cuarto, quinto, sexto y séptimo hace malabares y, cada vez que puede, la directora trabaja con los chicos a los que les cuestan más algunos temas”, contó.

Qué dice la norma
Los plurigrados son una realidad en muchas escuelas misioneras, pero eso no habilita al CGE a incumplir con la resolución de ese mismo organismo que dispone la designación de docentes suplentes cuando las licencias superen los diez días hábiles (Resolución 241/2024). En el caso de la Escuela 632, la directora solicitó licencia por cargo de mayor jerarquía desde el inicio de las clases.
Según argumenta la comunidad escolar, “un solo docente debe atender simultáneamente cuatro grados, con sus respectivos contenidos, actividades, objetivos y propuestas pedagógicas, en un espacio físico reducido. Esto dificulta la posibilidad de brindar a cada grupo la atención, el acompañamiento y el tiempo que necesita para aprender. Nuestro reclamo no se basa en una cuestión numérica ni en la cantidad de matrícula, sino en calidad educativa y las condiciones reales en las que los niños están aprendiendo”.






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