La hidroponía comienza a ganar espacio como alternativa productiva en Misiones, pero su crecimiento plantea desafíos que van desde los costos y el manejo eficiente del agua hasta la incorporación de tecnología y la comercialización. Con esos problemas sobre la mesa, más de 60 participantes trabajaron durante dos jornadas en Apóstoles para transformar necesidades concretas de los productores en posibles soluciones.
La experiencia se desarrolló en el Hackatón de Hidroponía, una iniciativa impulsada por la Facultad de Ciencias Exactas, Químicas y Naturales (FCEQyN) de la Universidad Nacional de Misiones, el Ministerio del Agro y la Producción, el Ministerio de Industria y la Municipalidad de Apóstoles.
A diferencia de una capacitación convencional, la propuesta partió de problemas previamente identificados por los propios actores de la actividad. El proceso había comenzado el 8 de septiembre con una Jornada Sectorial de Hidroponía, donde productores, técnicos, docentes, proveedores, organismos públicos y municipios analizaron las principales dificultades que encuentran quienes producen mediante estos sistemas.
De aquel diagnóstico surgieron los desafíos que posteriormente recibieron los participantes del hackatón: mejorar la eficiencia productiva, optimizar el uso de recursos, incorporar tecnología, ordenar costos, facilitar la comercialización, avanzar en trazabilidad y encontrar alternativas para aprovechar excedentes y descartes.
De problemas a soluciones
Con esos ejes se conformaron diez equipos interdisciplinarios, que eligieron diferentes problemáticas y comenzaron a desarrollar respuestas con asistencia de mentores, especialistas y referentes de la actividad.
Participaron estudiantes y profesionales provenientes de áreas diversas, entre ellas sistemas, ingeniería, administración y agronomía. Hubo representantes de las facultades de Ciencias Exactas, Químicas y Naturales, Ciencias Forestales y Ciencias Económicas de la UNaM; del Instituto Gentilini; el Instituto de Enseñanza Agropecuaria Nº16; la Universidad de la Cuenca del Plata y la Universidad Nacional del Nordeste.
Además del desarrollo técnico, los grupos recibieron talleres para pensar modelos de negocios y convertir una idea en una propuesta con posibilidades concretas de aplicación.
La instancia final consistió en una presentación bajo modalidad pitch. Cada equipo debió explicar ante un jurado qué problema había elegido, cuál era la solución diseñada y de qué manera podía implementarse.
El primer lugar correspondió a HIDRO AGRO, un proyecto que apunta directamente sobre uno de los aspectos más sensibles para cualquier pequeño emprendimiento: saber cuánto cuesta producir y cuánto deja realmente la actividad.
La propuesta consiste en una plataforma destinada a medir costos y generar métricas de rentabilidad para emprendimientos hidropónicos. La herramienta integra información productiva y económica y automatiza el cálculo tanto de costos variables como fijos.
El proyecto tendrá ahora una instancia de incubación acompañada por la UNaM y la Municipalidad de Apóstoles, que financiará la iniciativa, con participación del Ministerio del Agro y la Producción y el Ministerio de Industria.
Tecnología para controlar el agua
El segundo puesto fue para Cultivando Ideas, una propuesta multiplataforma pensada principalmente para quienes recién comienzan en la hidroponía. Busca concentrar y facilitar el acceso a información, conectar a productores con proveedores y generar oportunidades para desarrollar nuevos emprendimientos. Sus integrantes accederán como premio a un recorrido por establecimientos y empresas del sector.
El tercer lugar correspondió a HidroMisiones, que llevó la innovación directamente al corazón del sistema productivo: el agua.
El equipo diseñó una boya para realizar monitoreo inteligente de parámetros fundamentales como pH, conductividad eléctrica y temperatura, además de detectar eventuales cortes de energía eléctrica. Como reconocimiento, sus integrantes recorrerán espacios del ecosistema provincial de innovación, entre ellos Silicon Misiones, el Parque Industrial y de la Innovación de Posadas (PIIP) y el Puerto de Posadas.
Más allá de los tres proyectos seleccionados, los diez equipos trabajaron sobre diferentes eslabones de la actividad. El objetivo fue que la tecnología no apareciera como un desarrollo aislado, sino vinculada a dificultades que previamente habían señalado los productores. El ministro del Agro y la Producción, Facundo López Sartori, resumió ese criterio al señalar que “la innovación debe estar vinculada a las necesidades concretas de la producción y a los desafíos que plantea cada territorio”.
En el mismo sentido, la subsecretaria de Desarrollo y Producción Vegetal, Luciana Paula Imbrogno, destacó que este tipo de encuentros permite acercar conocimiento e innovación “a las necesidades reales de la producción”.
El director de Horticultura, Jorge Florentín, puso el foco en la metodología utilizada: “Trabajar sobre problemas concretos permite generar herramientas que pueden aportar soluciones al productor”, sostuvo.
El desafío comenzará ahora fuera del hackatón.
Las ideas demostraron que existen capacidades técnicas y académicas para abordar problemas de la hidroponía misionera. El próximo paso será conseguir que algunas de esas soluciones salgan de la etapa de proyecto, lleguen efectivamente a los establecimientos y demuestren que también pueden funcionar a escala productiva.






Discussion about this post