Ana Laborde
Profesora de Yoga
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3764-430623
La sesión de Yoga ha finalizado y permanecemos sentados en la colchoneta, en el ahora, respirando y sumidos en una profunda sensación de bienestar, para buscar la lectura habitual. En la página señalada habíamos leído estas palabras de Indra Devi: “Las ásanas son curativas y fortalecedoras. Tienen, además, una significación espiritual, y preparan a la persona para el ejercicio de más profundas y elevadas ramas del Yoga”. Ahora leemos:
“Estos ejercicios han sido observados, estudiados y comprobados científicamente, no durante un breve período, sino durante numerosas décadas. Se destinaron especialmente a poner al cuerpo en condiciones de que las fuerzas curativas de la Naturaleza actuasen sobre él.
Las posturas del Yoga no curan per se. Es la Naturaleza la que efectúa la curación”. Levantamos la vista considerando que nuestra experiencia personal nos lo confirma y seguimos leyendo:
“El Yoga ha llevado la salud y el bienestar a innumerables personas… Hace particular hincapié en la filosofía del ejercicio. Se experimenta una especie de sentimiento de despertar cuando se está recibiendo su instrucción; además, se desarrollan capacidades superiores y se consigue un equilibrio y una energía considerables merced a los ejercicios arbitrados siguiendo los movimientos de distintos animales. En el Yoga, la relajación es considerada como un arte, la respiración como una ciencia, y el control mental del organismo como un medio de armonizar el cuerpo, la mente y el espíritu”.
Aquí recordamos cuando Indra decía que “la verdadera relajación implica la coordinación de todas nuestras facultades y aspectos en lo físico, mental y espiritual”. Reflexionamos unos instantes y continuamos leyendo:
“Las posturas de Yoga pueden empezar a practicarse entre los seis y los sesenta y cinco años. Cuando se comienza después de pasada esta edad, solo deben practicarse las posturas fáciles; pero si se han principiado a ejecutar antes de esa edad, todas se pueden seguir practicando toda la vida”.
Ahora Indra se refiere a otro aspecto que hace a la práctica: “El comer debidamente sigue en importancia al respirar correctamente y es por completo esencial para que las personas puedan conservarse en buena salud y de buen ánimo… Hasta existe un refrán que dice: ‘Eres lo que comes’…”. Aquí ponemos el señalador porque debemos retirarnos. Namasté.






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