El pequeño Santino Rzesniowiecki atravesó ayer su tercer trasplante en su lucha contra una leucemia linfoblástica aguda, que se llevó adelante en el Hospital Gutiérrez de Buenos Aires y, esta vez, tuvo a su mamá, Natalia Rodríguez, como donante de células madre.
En redes sociales, Natalia contó que “fueron días más intensos y demandantes” para la familia, pero que “todo salió súper” en el esperado día cero. La infusión de las células se produjo después de una semana intensa de sesiones de inmunoterapia para Santino, como parte de la preparación previa al trasplante.
“Un día muy importante”
El procedimiento del trasplante comenzó el lunes, con la recolección de las células madre hematopoyéticas que ayer se infundieron en el cuerpo de Santino. Natalia contó que “fue un día largo e intenso, con algunos imprevistos en el medio”, pero que la recolección fue exitosa.
En la previa al trasplante, Santino se mostró en buen estado de salud, pero su mamá detalló que se mostró más cansado y “durmió más de lo habitual”. “Su cuerpito ya empieza a sentir todo lo que recibió durante estos días previos, y que se sienta así también es esperable”, dijo.
Es que antes de recibir las células de su mamá, Santino recibió seis sesiones de quimioterapia muy intensa, que buscaron eliminar posibles células leucémicas que pudieran haber quedado y suprimir la médula y el sistema inmunológico de Santi para permitir que las células donadas se instalen.
Las células se administran por vía intravenosa, de forma similar a una transfusión, y circulan por la sangre hasta llegar a la médula ósea, donde comienzan a producir nuevas células sanguíneas. En el caso de Santino, Natalia había detallado a PRIMERA EDICIÓN que necesitan “que mis células no solamente prendan, sino que reconozcan y ataquen cualquier célula de leucemia que pudiera haber quedado escondida. Eso es lo que los médicos llaman efecto injerto contra leucemia”.
Por eso, ayer fue el esperado día 0 para la familia: ahora esperan que las nuevas células sanguíneas y el nuevo sistema inmunológico mantengan la enfermedad fuera del cuadro. La agenda para Santino marca que en los días +3 y +4 (es decir, el viernes y el sábado) volverá a las sesiones de inmunoterapia para reducir complicaciones como la Enfermedad del Injerto contra Huésped.
El tratamiento continuará, por lo menos, durante los próximos 30 a 40 días, dependiendo de si surgen o no complicaciones.
Por qué volvió al trasplante
Gracias a las sesiones de inmunoterapia con inotuzumab, la médula de Santino ya había logrado niveles de enfermedad no detectable hace unas semanas. Pero como Santino es un caso que ya mostró varias recaídas, Natalia explicó que el trasplante busca reforzar esa respuesta.
“Una de las hipótesis que manejaron los médicos de Singapur después de la recaída es que la leucemia pudo haber desarrollado un mecanismo para escapar del sistema inmunológico proveniente del injerto anterior. Simplificándolo muchísimo: habría logrado ‘camuflarse’ para que las células del papá dejaran de reconocerla adecuadamente”, explicó.
Ahora, los médicos esperan que el nuevo sistema inmunológico “pueda reconocer aquello que el anterior eventualmente dejó de reconocer” y el hecho de que Natalia sea la donante también “es una decisión médica basada en las características particulares de sus recaídas” y en la hipótesis que manejan sobre cómo la leucemia logró volver.









Discussion about this post