A menos de dos meses de la entrada en vigencia del Fondo de Asistencia Laboral (FAL), el Gobierno definió que las empresas que no hayan elegido a tiempo una entidad financiera o sociedad de bolsa para administrar los recursos serán asignadas mediante un sorteo.
La medida alcanzará a pymes y grandes empresas de todo el país, independientemente de la cantidad de trabajadores que tengan. El objetivo es evitar demoras y garantizar que el nuevo esquema comience a funcionar el 1° de noviembre.
Quedarán exceptuadas del sistema las empresas vinculadas con la construcción, el servicio doméstico y el empleo público.
El FAL fue creado a partir de la reforma laboral aprobada a principios de año y establece un nuevo mecanismo para afrontar las indemnizaciones por despido.
De acuerdo con el esquema previsto, los empleadores destinarán a una cuenta individual un porcentaje de los aportes patronales que anteriormente tenían como destino la Anses: será del 2,5% para las pymes y del 1% para las grandes empresas.
Los fondos serán administrados por una entidad financiera o una sociedad de bolsa y estarán afectados al pago de indemnizaciones o eventuales sentencias judiciales. El mecanismo funcionará, en la práctica, como una suerte de seguro de desempleo financiado por los aportes patronales.
La plataforma no debería utilizarse para otros fines y el lanzamiento del sistema está previsto para el 1° de noviembre.
Qué pasará con las empresas que no elijan administradora
Las empresas tendrán un plazo para seleccionar la entidad que administrará sus fondos. Aquellas que no lo hagan quedarán incluidas en un sorteo.
Para participar, los bancos y sociedades de bolsa deberán registrarse previamente como entidades “elegibles”. De esa manera, se determinará por azar qué administradora recibirá las cuentas que queden sin una elección por parte de las compañías.
La decisión genera algunas dudas en el sector financiero, particularmente por cuestiones vinculadas con la prevención del lavado de activos.
Desde una entidad bancaria señalaron que, si un banco recibe de manera repentina una gran cantidad de nuevos clientes a través del sorteo, las normas de “Conozca a su cliente”, supervisadas por la Unidad de Información Financiera (UIF), deberían contemplar los plazos acotados del mecanismo.
Bancos y sociedades de bolsa competirán por las cuentas
Las gestoras del mercado de capitales estiman que alrededor del 70% de los fondos del FAL quedará en manos de los bancos, debido principalmente a la relación histórica que mantienen con las empresas.
El 30% restante se repartiría entre las sociedades de bolsa.
En ese escenario, Juan Ignacio Abuchdid, presidente de IEB, anticipó una “competencia comercial agresiva” entre las entidades para captar clientes.
La disputa tiene un motivo económico concreto: aunque los fondos del FAL estén destinados a cubrir eventuales indemnizaciones, la empresa podría optar por afrontar una indemnización con recursos propios y mantener el dinero acumulado invertido, de modo que continúe generando rendimientos.
Críticas desde el sector laboral
El abogado laboralista Tomás Rigo, director de Derecho Laboral en Noetinger y Armando, cuestionó algunos aspectos del nuevo esquema.
Según planteó, el FAL puede “aliviar la salida”, pero no resuelve la carga financiera que deben afrontar las empresas durante el desarrollo de la relación laboral.
Además, recordó que los empleadores deberán continuar realizando normalmente sus aportes a ARCA, organismo que tendrá a su cargo desviar el porcentaje correspondiente hacia la administradora del FAL.
Mientras se ultiman los detalles para la implementación, los bancos ya preparan campañas comerciales con bonificaciones y descuentos dirigidas principalmente a las pymes, que concentrarían buena parte de las nuevas cuentas.
La expectativa del sector financiero está puesta en un mercado que, según las estimaciones mencionadas, podría movilizar millones de pesos mensuales una vez que el nuevo sistema entre en funcionamiento.
Fuente: Infogremiales








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