La violencia de género extrema mantuvo una evolución alarmante durante los últimos cuatro meses en Argentina. El Observatorio de Femicidios “Adriana Marisel Zambrano”, coordinado por la Asociación Civil La Casa del Encuentro, registró 349 intentos de femicidio y 169 víctimas fatales entre el 1 de enero y el 31 de agosto de 2026.
La comparación con el relevamiento anterior del mismo observatorio permite dimensionar la evolución. En mayo, PRIMERA EDICIÓN había informado que entre enero y abril se habían contabilizado 172 intentos de femicidio y 87 víctimas fatales en todo el país.
De esta manera, entre mayo y agosto se incorporaron 177 nuevas tentativas y 82 víctimas fatales al acumulado anual. En términos absolutos, el registro de intentos prácticamente duplicó en cuatro meses el total reunido durante el primer cuatrimestre.
El nuevo informe detalla que, de las 169 víctimas fatales, 144 corresponden a femicidios y femicidios vinculados de mujeres y niñas, 17 a femicidios vinculados de varones adultos y niños y ocho a transfemicidios.
Parejas y exparejas, detrás de casi todos los intentos
Uno de los datos más contundentes aparece al analizar el vínculo entre las víctimas de tentativas y sus agresores. De los 349 casos registrados, 177 agresores eran parejas y 157 exparejas. Es decir, entre ambos grupos concentran 334 episodios, cerca del 96% del total.
La modalidad más frecuente fueron las lesiones por golpes, con 173 casos, seguidas por 95 amenazas de muerte, 39 ataques con arma blanca, 18 intentos de quemar viva a la víctima, 13 intentos de asfixia y ocho heridas de bala.
También vuelve a aparecer el ámbito doméstico como escenario predominante de las agresiones. En 143 casos el ataque ocurrió en la vivienda de la mujer o adolescente, mientras que otros 93 se produjeron en un domicilio compartido con el agresor.
Ese patrón ya había sido advertido en el informe de enero a abril. En aquella oportunidad, Ada Rico, presidenta de La Casa del Encuentro, había señalado a FM 89.3 Santa María de las Misiones que buena parte de los episodios de violencia extrema se concentraba dentro del hogar y que muchas víctimas ya habían realizado denuncias o contaban con medidas judiciales de protección.
Denuncias y medidas cautelares
El nuevo relevamiento vuelve a mostrar situaciones en las que el sistema de protección no consiguió impedir una nueva agresión. Entre las víctimas de intentos de femicidio, 53 mujeres o adolescentes habían realizado previamente una denuncia, mientras que 38 agresores tenían dictada una medida cautelar de prevención. Además, 17 de los atacantes pertenecían o habían pertenecido a fuerzas de seguridad.
En los femicidios consumados, 21 víctimas habían efectuado denuncias y diez femicidas tenían medidas cautelares vigentes. Otros siete pertenecían o habían pertenecido a fuerzas de seguridad.
203 hijos e hijas quedaron sin madre
El impacto de estos hechos se extiende además al entorno familiar. El informe contabilizó 203 hijas e hijos que quedaron sin madre durante los primeros ocho meses del año. De ellos, 116 son menores de edad, 78 adultos y en nueve casos no se informó la edad.
En las tentativas también aparece con fuerza la exposición de niños y adolescentes a la violencia: 96 estaban presentes en el lugar cuando se produjo el ataque. El observatorio advierte que, aun cuando no sufran lesiones físicas, presenciar ese tipo de agresiones implica consecuencias psicológicas para los menores.
La dimensión de ese problema también muestra un crecimiento respecto del primer cuatrimestre. Hasta abril, el registro contabilizaba 55 niños, niñas y adolescentes presentes durante los intentos de femicidio y 97 hijos e hijas que habían quedado sin madre.
Misiones suma cinco víctimas fatales y diez tentativas
En la distribución provincial del nuevo informe, Misiones registra cinco femicidios dentro de los casos desagregados territorialmente y diez intentos de femicidio entre enero y agosto.
En el relevamiento de enero a abril, el mismo observatorio había identificado seis intentos en Misiones, por lo que el acumulado provincial incorporó otros cuatro casos en los cuatro meses siguientes.
El dato debe leerse dentro de la metodología propia de La Casa del Encuentro, ya que otros observatorios nacionales y provinciales pueden exhibir cifras diferentes según sus criterios de relevamiento y clasificación de los episodios.
El informe correspondiente a enero-agosto confirma así una tendencia que el propio observatorio había comenzado a advertir durante los primeros meses del año: los intentos de femicidio constituyen una dimensión considerable de la violencia extrema que no queda reflejada únicamente en las estadísticas de asesinatos consumados.
















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