La política misionera despidió este sábado a Gloria Edith Llamosas, una dirigente cuya trayectoria quedó estrechamente vinculada con la Unión Cívica Radical, pero también con buena parte de la historia institucional de Posadas desde la recuperación democrática. Llamosas tenía 76 años y permanecía internada en el Hospital Escuela de Agudos Dr. Ramón Madariaga. De acuerdo con la información difundida sobre su fallecimiento, atravesaba un cuadro respiratorio severo que derivó en complicaciones cardíacas. Su muerte fue confirmada durante la mañana de este sábado.
Sus restos serán velados este sábado de 14 a 22 en la Sala Fénix de la empresa Paraíso de Paz, ubicada en la avenida Santa Catalina 3775, casi Martín Fierro, de la ciudad de Posadas. Posteriormente, serán trasladados al Crematorio Misiones SRL.
Llamosas había nacido el 30 de noviembre de 1949 y llevaba un apellido con fuerte peso dentro del radicalismo misionero. Su padre, Fernando Elías “Tulo” Llamosas, condujo la Municipalidad de Posadas entre 1983 y 1987, durante el primer período institucional abierto después de la última dictadura militar. Años después, la ciudad incorporaría oficialmente su nombre a un tramo de la ruta nacional 12.
Pero Gloria Llamosas no quedó limitada al legado familiar. Construyó una extensa carrera propia, primero desde la militancia partidaria y después ocupando diferentes responsabilidades públicas. Un estudio de la Universidad Nacional de Misiones la identifica como abogada, excomerciante y dirigente de larga trayectoria dentro de la UCR, donde también llegó a presidir la Convención Provincial.
Del Concejo a una elección que quedó en la memoria
Su desembarco en las instituciones municipales se produjo como concejal de Posadas, función que desempeñó durante dos períodos consecutivos, entre 1991 y 1997. En esos años comenzó a consolidarse como una de las figuras más reconocibles del radicalismo capitalino. Ese crecimiento tuvo uno de sus momentos centrales en las elecciones municipales de 1995, cuando encabezó un sublema de la UCR y se convirtió en la candidata individual más votada. Sin embargo, por la Ley de Lemas, la suma de los votos obtenidos por los distintos sublemas justicialistas terminó otorgando la intendencia a Carlos Rovira.
Aquella elección se convirtió con los años en una de las referencias inevitables cuando se repasaba su carrera. Para Llamosas significó algo más que una derrota electoral: confirmó que había construido un liderazgo propio en una ciudad donde el apellido familiar ya tenía historia, pero donde ella había conseguido instalar su propia figura política.
Dos años más tarde dio el salto a la Legislatura provincial. Fue diputada de Misiones entre 1997 y 2001 y posteriormente continuó disputando espacios de representación: fue candidata a senadora nacional en 2001 y, dos años después, integró como candidata a vicegobernadora la fórmula encabezada por Pablo Andersen por el Frente Social y Productivo.
De la disputa electoral a la construcción institucional
Una parte significativa de su trayectoria transcurrió lejos de las campañas y dentro de ámbitos menos visibles para el gran público. En 2010 fue una de las representantes de la Unión Cívica Radical en la Convención Constituyente que reformó la Carta Orgánica de Posadas. El propio texto oficial sancionado el 26 de octubre de aquel año registra a Gloria Edith Llamosas y Germán Enrique Bordón como los dos convencionales del bloque radical.
Su nombre también aparece en los registros institucionales del Consejo de la Magistratura de Misiones. La documentación oficial la ubica entre los representantes de la Cámara de Representantes que formaron parte de la primera conformación del organismo, otro capítulo menos conocido de su recorrido público.
Esas participaciones ayudan a dimensionar una carrera que no quedó circunscripta a ocupar bancas. Llamosas intervino en ámbitos donde se discutieron reglas institucionales, funcionamiento de organismos y estructuras políticas que continúan vigentes en la provincia y en la capital.
Radical hasta el final
Dentro de la UCR atravesó distintas conducciones, internas y reconfiguraciones. Fue convencional partidaria, ocupó responsabilidades orgánicas y durante 2015 tuvo un papel especialmente expuesto desde el Tribunal de Conducta del radicalismo misionero, en uno de los períodos de mayor discusión interna del partido.
Su relación con la política tampoco terminó cuando dejó de disputar los principales cargos electivos. Continuó participando, acompañando candidatos y siendo una referencia de consulta para dirigentes de generaciones posteriores.
Pablo Velázquez, con quien compartió actividades políticas y la Convención Constituyente, la recordó como una figura importante en su formación y destacó particularmente todo lo que pudo aprender junto a ella sobre los mecanismos menos visibles de la actividad política.
Esa continuidad quizá sea una de las claves para entender su figura. Llamosas perteneció a una generación para la cual la militancia partidaria no era únicamente un vehículo electoral, sino una actividad sostenida durante décadas, con períodos de protagonismo público y otros de trabajo interno.
Desde el Concejo Deliberante hasta la Cámara de Representantes; desde aquella elección municipal de 1995 hasta la reforma de la Carta Orgánica; desde las disputas electorales hasta las discusiones internas de su partido, su nombre atravesó diferentes etapas de la democracia misionera.






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