La Cámara de Diputados dio media sanción este miércoles a la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central de la República Argentina (BCRA), uno de los proyectos económicos considerados prioritarios por el Gobierno de Javier Milei.
La iniciativa obtuvo 144 votos afirmativos, 102 negativos y nueve abstenciones y, tras superar el debate en la Cámara baja, será girada al Senado para continuar su tratamiento.
El proyecto había sido remitido por el Poder Ejecutivo al Congreso el pasado 31 de julio y propone una modificación amplia de la Ley 24.144, que regula el funcionamiento del Banco Central, además de cambios en las leyes 23.928 y 24.156.
Uno de los principales cambios es establecer como misión primaria y fundamental del organismo “preservar el valor de la moneda”, reemplazando el esquema vigente desde la reforma de 2012, que contempla también objetivos relacionados con la estabilidad financiera, el empleo y el desarrollo económico con equidad social.
Límites al financiamiento del Estado
Otro de los puntos centrales es la prohibición de que el Banco Central otorgue préstamos al Gobierno nacional, las provincias, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y los municipios.
Además, la reforma incorpora expresamente la prohibición de comprar títulos públicos nacionales en el mercado primario y elimina los denominados adelantos transitorios al Tesoro, uno de los mecanismos utilizados históricamente para financiar al Estado mediante recursos del Central.
El Gobierno sostiene que estas modificaciones buscan impedir que el déficit fiscal pueda ser financiado mediante emisión monetaria y consolidar institucionalmente la política de equilibrio fiscal.
Cambios en las utilidades del Banco Central
La iniciativa también modifica profundamente la forma en que se calculan y distribuyen las ganancias del organismo.
De aprobarse definitivamente, solo podrán distribuirse utilidades realizadas y líquidas, mientras que las ganancias contables provocadas por variaciones del tipo de cambio o por cambios en la valuación del oro no podrán ser giradas al Tesoro.
Esos resultados pasarán a formar parte de cuentas de capital o reservas del propio Banco Central. Las utilidades que eventualmente puedan ser transferidas al Gobierno deberán destinarse exclusivamente a cancelar deuda pública.
El proyecto establece además un mecanismo transitorio para utilizar determinados resultados contables con el único objetivo de cancelar las letras intransferibles y los adelantos transitorios que el Tesoro mantiene con el Banco Central.
Mayor protección para las autoridades del BCRA
La reforma también modifica el régimen de remoción del presidente y los miembros del directorio. Actualmente existen causales amplias para apartar a las autoridades. El nuevo esquema establece motivos específicos, como incapacidad sobreviniente, incompatibilidades o una falta grave y manifiesta en el ejercicio de sus funciones.
Además, para concretar una remoción, el Poder Ejecutivo necesitará previamente la aprobación de las dos cámaras del Congreso por una mayoría de dos tercios de los miembros presentes.
La propuesta elimina además la posibilidad de que el ministro de Economía o un representante suyo participe con voz, aunque sin voto, de las reuniones del directorio del Banco Central.
Qué ocurre con las reservas
La iniciativa declara expresamente inembargables los bienes que integran las reservas internacionales y actualiza los activos en los que puede invertir el organismo.
A la vez, incorpora la posibilidad de que los activos de las reservas puedan ser utilizados como garantía en operaciones propias de banca central, una disposición que despertó cuestionamientos durante la discusión del proyecto por el alcance que podrían tener esas operaciones.






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