Cada 28 de julio se conmemora el Día Mundial contra las Hepatitis, una fecha impulsada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) para concientizar sobre estas enfermedades que afectan al hígado y que, en muchos casos, pueden prevenirse, detectarse a tiempo y tratarse de manera eficaz.
En diálogo con FM 89.3 Santa María de las Misiones, el médico gastroenterólogo Fernando Barreyro explicó que la fecha recuerda al científico que descubrió el virus de la hepatitis B.
Recordó que actualmente se conocen cinco virus principales, identificados con las letras A, B, C, D y E, aunque no descartó que en el futuro puedan descubrirse otros.
En ese sentido, explicó que existen diferencias importantes en las vías de contagio, ya que “la hepatitis A y la E se transmiten por alimentos o agua contaminada, mientras que la B, la C y la D lo hacen por sangre contaminada o por relaciones sexuales.”
Barreyro insistió en que conocer estas diferencias es fundamental para prevenir la enfermedad y destacó que dos de los virus cuentan con vacunas altamente efectivas.
Argentina, referente en vacunación
Uno de los puntos que más destacó el profesional fue el rol de Argentina en materia de inmunización. “Somos líderes en vacunas. En el calendario nacional vacunamos a los recién nacidos contra la hepatitis B y luego contra la hepatitis A“.
Explicó que la incorporación de la vacuna contra la hepatitis A al Calendario Nacional de Vacunación, en 2005, cambió por completo el panorama sanitario. Aseguró que “antes, la principal causa de trasplante hepático en niños era la hepatitis A fulminante. Hoy esa cifra es cero. Fue un éxito de la vacunación”.
Hepatitis silenciosas
Barreyro advirtió que uno de los mayores problemas de las hepatitis B y C es que suelen evolucionar sin síntomas durante años.
Manifestó que “la gran mayoría de las hepatitis crónicas son asintomáticas. El virus va generando daño lentamente y puede evolucionar hacia una cirrosis si no recibe tratamiento”.
Precisó que la hepatitis C fue durante décadas una de las principales causas de cirrosis, cáncer de hígado y trasplante hepático.
Cura y testeos
El especialista destacó los avances terapéuticos alcanzados en los últimos años, porque “hoy curamos la hepatitis C en todo el espectro de la enfermedad. Es una de las pocas enfermedades en hepatología que realmente podemos curar”.
Además, recordó que en Argentina funciona el Plan Nacional de Hepatitis Virales, que garantiza el acceso al tratamiento para personas sin cobertura médica
Barreyro remarcó que la OMS recomienda realizarse estudios para detectar hepatitis virales al menos una vez en la vida, especialmente para las hepatitis B y C. “La concientización pasa por testearse. Si no tenés la enfermedad, podés vacunarte; y si la tenés, cuanto antes se detecte, mejores son las posibilidades de tratamiento”, dijo.
También recordó que la vacuna contra la hepatitis B está disponible gratuitamente para los adultos, con solamente “un pedido médico, cualquier adulto puede vacunarse gratuitamente en un CAPS o centro de salud”.
Cuidar el hígado todos los días
Más allá de las hepatitis virales, Barreyro enfatizó que mantener hábitos saludables resulta fundamental para preservar la salud hepática.
Entre las principales recomendaciones mencionó limitar el consumo de alcohol, mantener una alimentación equilibrada y evitar el exceso de grasas saturadas. “Más de un porrón de cerveza o una copa de vino por día ya puede resultar tóxico para el hígado. La toxicidad hepática aparece mucho antes que la sensación de estar alcoholizado”, afirmó.
También recomendó adoptar una alimentación similar a la dieta mediterránea, “rica en omega 3, con pescado y alimentos saludables porque mejora la salud cardiovascular y también ayuda a prolongar la vida”.
Finalmente, explicó que muchas enfermedades hepáticas solo pueden diagnosticarse mediante estudios médicos, ya que el hígado no puede observarse directamente.
En esta línea, indicó que “necesitamos análisis de sangre y estudios por imágenes, como una ecografía. Cuando existe una enfermedad crónica evaluamos cuánto daño tiene el hígado con estudios específicos”.
En algunos casos, “aunque muchas personas la asocian al cáncer, en hepatología la biopsia sigue siendo una herramienta muy útil para llegar al diagnóstico correcto y definir el tratamiento adecuado”, concluyó el especialista, sin antes remarcar que la prevención es lo mejor para evitar estas enfermedades virales.






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