A pocos días del Día del Niño, una alerta nacional encendió las alarmas sobre uno de los juguetes más populares del momento. Se trata de los “Squeezy Dumplings” o “Dumpling Squishy”, pequeños juguetes blandos con forma de empanadilla asiática que se aprietan con la mano como elementos antiestrés y que se comercializan en recipientes plásticos que imitan una vaporera de bambú.
La advertencia fue impulsada por la Cámara Argentina de la Industria del Juguete (CAIJ), que denunció la comercialización del producto ante las autoridades nacionales por incumplimientos a la normativa de Lealtad Comercial y por representar un grave riesgo para la salud.
Como consecuencia, la Dirección de Defensa del Consumidor de Misiones comenzó un operativo de fiscalización en comercios de toda la provincia y emitió una recomendación dirigida a las familias para evitar la compra de estos juguetes, especialmente aquellos de origen desconocido o sin identificación del importador.
El director del organismo, Alejandro Garzón Maceda, explicó que la situación reviste especial preocupación debido a que Misiones es una provincia fronteriza, donde muchas personas adquieren productos fuera de los canales comerciales habituales.
“Esto tiene origen en una alerta a nivel nacional sobre unos juguetes Squishy que tienen cuatro veces más benceno que lo establecido. Lo más grave es que tampoco cuentan con la información del importador, por lo que no se puede hacer la trazabilidad del producto”, afirmó el funcionario en diálogo con FM 89.3 Santa María de las Misiones.
Un juguete bajo la lupa por riesgo cancerígeno
La denuncia presentada por la CAIJ se enmarca en el Decreto N.º 274/2019 de Lealtad Comercial, la Resolución N.º 163/2005 y la Resolución N.º 313/2025.
Según la entidad, los juguetes investigados son modelos blandos antiestrés comercializados bajo los nombres “Squeezy Dumplings”, “Dumpling Squishy” o denominaciones similares, fabricados en la República Popular China.
La cámara informó que estos productos se ofrecen a través de Mercado Libre Argentina, sitios de comercio electrónico independientes y distintos locales físicos del país.
La preocupación se originó luego de que el producto recibiera una orden oficial de retiro del mercado en el Reino Unido, a partir de las alertas Safety Gate UE SR/02073/26 y OPSS 2606-0196, donde se detectó un riesgo químico grave.
Los análisis realizados determinaron que la capa exterior del juguete contenía concentraciones de benceno superiores a los límites legales permitidos.
El benceno es una sustancia clasificada como cancerígena para los seres humanos y, según la advertencia internacional, puede absorberse por contacto directo con la piel o por inhalación, sin necesidad de que el niño introduzca el juguete en la boca.
Garzón Maceda remarcó que ese punto suele generar confusión entre los consumidores. “Es una sustancia altamente tóxica. La exposición no es porque el chico lo chupe o lo coma. Lo toca y, a través de la piel, puede absorberse.”
Por ese motivo insistió en que no debe minimizarse el riesgo simplemente porque se trate de un juguete.
“Justo ahora que se viene el Día del Niño es importante que los padres estén atentos. En buena hora llega esta alerta porque estos productos están siendo muy pedidos.”
Productos sin controles ni trazabilidad
Uno de los aspectos que más preocupa a Defensa del Consumidor es que muchas de las unidades comercializadas carecen de la información obligatoria exigida por la legislación argentina.
La propia Cámara Argentina de la Industria del Juguete adquirió ejemplares en el mercado local y detectó la ausencia del CUIT, razón social y domicilio del importador, además de advertencias de seguridad únicamente en idioma inglés.
Para Garzón Maceda, ese detalle es una señal de alerta. “Si un producto importado tiene la etiqueta en castellano, identifica quién lo importó y cuál es su origen, eso quiere decir que, al menos, pasó por algunos controles.”
Y agregó: “Este producto, si hubiera pasado por los organismos correspondientes, probablemente no hubiera ingresado al país. Justamente por eso no tiene identificado quién lo importó.”
La realidad de Misiones y las compras en la frontera
El funcionario recordó que la provincia presenta una situación particular por la cercanía con Paraguay y Brasil. “Nosotros podemos controlar las jugueterías locales, pero hay que tener en cuenta que muchas personas compran en comercios de la zona de frontera y allí quizás no existan los controles que sí tenemos en Argentina.”
Por eso pidió extremar las precauciones, incluso cuando los precios resulten más convenientes. “A veces uno ve un producto lindo, aromático, simpático y barato. Pero justamente ahí hay que preguntarse de dónde viene y si tiene la información correspondiente.”
Incluso llamó a prestar atención a determinados materiales especialmente los productos de goma con mucho aroma dulce. “Hay que mirar las indicaciones. Si el país de origen no tiene controles, uno no sabe qué sustancias contienen”, explicó.
Un fenómeno que también atrapa a adolescentes
Aunque suelen promocionarse como juguetes infantiles, Garzón Maceda explicó que gran parte de sus compradores son adolescentes. “Un importador nos decía que la mayoría de quienes compran estos juguetes son adolescentes. Los usan para apretar, tirar o descargar tensiones. Funcionan como las antiguas pelotas antiestrés.”
Reconoció además que su atractivo visual favorece el consumo. “Son muy lindos, muy atractivos y hasta adictivos. Pero justamente por eso hay que prestar atención a que sean seguros.”
La recomendación para las familias
Consultado sobre qué hacer si una persona ya compró uno de estos juguetes, el director fue contundente. “Primero, no comprar estos productos. Y si ya los compraron, verificar si tienen la trazabilidad correspondiente. Si no tienen identificación del importador ni la información obligatoria, lo recomendable es descartarlos.”
También aclaró que “no es un problema de impuestos. Lo importante es que alguien haya certificado que ese producto pasó por un control y que no representa un riesgo para la salud.”
A partir de la denuncia presentada por la CAIJ, la Subsecretaría de Defensa del Consumidor de la Nación inició el procedimiento de Recall, previsto en la Resolución N.º 808-E/2017.
Además, informó que solicitará a Mercado Libre la remoción urgente de todas las publicaciones vinculadas con estos juguetes.
En paralelo, el organismo nacional pidió a las autoridades provinciales intensificar las tareas de fiscalización en comercios para verificar el cumplimiento de las normas de rotulado previstas en los artículos 16 y 20 del Decreto 274/2019 y proceder al secuestro de la mercadería cuando corresponda.
Inspecciones y posibles sanciones en Misiones
En la provincia, Defensa del Consumidor ya comenzó a realizar controles preventivos. “Desde el lunes estamos haciendo inspecciones de oficio. Todavía no recibimos denuncias por este producto en particular, pero sí estamos recorriendo comercios.”
Si se detectan estos juguetes a la venta, el procedimiento será inmediato. “Si verificamos que un comercio vende este tipo de productos, se incautan y se labra un acta de infracción por incumplimiento de la Ley de Defensa del Consumidor y de la Ley de Lealtad Comercial. Después pueden aplicarse multas.”
Garzón Maceda recordó que no es la primera vez que encuentran mercadería importada sin autorización.
“Muchas veces detectamos productos extranjeros sin el correspondiente aval para comercializarse en el país. El problema no es solamente económico: está en juego la salud de las personas.”
Cómo denunciar
Defensa del Consumidor pidió la colaboración de la comunidad para detectar estos productos.
Quienes encuentren juguetes sospechosos pueden sacar una fotografía del producto, conservar la factura si realizaron la compra y efectuar la denuncia ante el organismo provincial.
También pueden enviar un correo electrónico a [email protected], colocando en el asunto “Alerta producto”, indicando el comercio donde fue detectado y adjuntando imágenes para facilitar la fiscalización.
“Pantallazo”








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